Deja un comentario

Sound antisystem

La música y la fiesta para amplificar voces, para cambiar el repertorio de la protesta, para sacar la ira de carnaval. Esa era la idea de quienes a comienzos del siglo XXI llevaron consignas, sonidos y banderas nuevas a las marchas. Ahora el punk podía acompañar a las siglas sindicales y los DJ ambientar la hoz y el martillo. El micrófono era para todos, no había voceros. Una evolución que marcó parte de la forma como se protesta hoy en el país.

Por JULIÁN QUINTERO
Fotografías de archivo

Sound antisystem – Universo Centro

A finales del siglo XX en Bogotá personas pertenecientes a colectivos como El Carnaval de la Iras, Somos Sudakas y La Coordinadora Anarquista de Banderas Negras empezaban a encontrarse en movilizaciones sociales en las calles para protestar. Era la época de los diálogos de paz con la guerrilla de las Farc en el Caguán, el inicio del Plan Colombia, el atentado a la Torres Gemelas, la invasión de los Estados Unidos a Afganistán, el auge del paramilitarismo y la llegada de Álvaro Uribe a la presidencia de la república de Colombia. Con ese panorama la protesta era urgente y sin embargo, como dice Alix Lesmes, abogada y cofundadora del Centro Cultural Piso Tr3s, “había habido una masacre contra la UP y la gente tenía el derecho a tener pánico de protestar con Uribe allá arriba”.

Pero aparte del miedo, la movilización social era lenta, apagada, aburrida, tal como dice Juan David Ojeda, politólogo del colectivo Somos Sudakas, “en ese momento las marchas se caracterizaban por ser bloques de personas simulando marchas militares, los Guardias Rojos llevaban su propio tipo de orden cerrado batiendo las banderas, y así todas las fuerzas vivas de la izquierda de ese momento, el Partido Comunista, los sindicatos y los viejos de los movimientos de los sesenta y setenta. En ese momento de la historia los movimientos sociales no se caracterizaban por la diversidad ni la alegría: eran marchas monótonas, poco atractivas para el grueso de la ciudadanía, grises, opacas, sin luz”.

“Eran las marchas de sindicalistas diciendo: presente, presente, presente; viva, viva, viva; abajo, abajo, abajo. Era una crítica a los sindicatos que no lograba elevar la necesidad de hacerlo festivo, de llevar otros lenguajes a las gentes y que la tarima se utilizara de otra forma, con discursos que no cansaran a la población”, dice Leonardo Luna, de Somos Sudakas. Era un momento en el que las movilizaciones sociales del Primero de Mayo eran lideradas por las centrales obreras, la CUT, Fecode, la CGTD… más organizaciones de izquierda y la UP: “Nosotros éramos jóvenes, autónomos y no queríamos ser tan verticales y tan aburridos con las mismas consignas, las mismas marchas con las banderas, con discursos de unos señores que no se han dado cuenta que estamos ahí”, dice Alix Lesmes. Se creó entonces una nueva forma de hacer protesta que hoy en día es la esencia de las calles. La fiesta, el arte, el carnaval y los sistemas de sonido.

Saca tu ira de carnaval, el momento de quiebre

El Carnaval de las Iras fue un colectivo juvenil que se nutrió de estudiantes de la Universidad Javeriana y la Universidad Nacional, además de jóvenes del colectivo Somos Sudakas, que existió entre el 2000 y el 2005 en medio del apogeo del modelo del paramilitarismo. El objetivo de El Carnaval de las Iras era cambiar los repertorios de la protesta, transformar la manera en que los jóvenes participaban políticamente. La idea era proponer otro tipo de repertorios: “‘Saca tu ira de carnaval’ era uno de los eslóganes”, dice Juan David Ojeda, “se quería que la movilización creciera e integrara a otros sectores, que dejara de ser excluyente: el carnaval por natura es insurrecto, cuestiona al poder, se burla del poder, lo increpa, lo iguala, focaliza la contradicción y se burla de ella en su cara. Es reivindicación y catarsis, es felicidad y lucha. Al payaso no se le pega, a la danza no se le gasea, al cantautor no se le asesina, y cuando esto pasa es cuando se desenmascara el poder, cuando le vemos sus dientes sangrantes, es cuando reconocemos al monstruo en su real rostro: nuestras diferencias son insignificantes frente al monstruo”.

Bajo estas premisas nació El Carnaval de las Iras en Bogotá y empezó a materializarse la fusión entre protesta, política y música. Poco a poco el sistema de sonido se convirtió en el elemento convocante y cohesionador. “Fue ahí que nos conectamos con gente de la Nacional y vimos la invasión que se venía contra Afganistán, año 2001, y entonces queríamos ir a hacer un plantón al frente de la embajada norteamericana y pues ahí reunidos y pensando qué hacer, decidimos ir en carnaval, porque pensábamos que la cosa estaba tan caliente que nos iban a gasear y a darnos bolillo, pero que si se les sentaba un performance, un payaso, pues era más difícil cascarle a un payazo. El primer carnaval que hicimos fue el 2 de diciembre del año 2001. Lo hicimos por la ciclovía, eso fue increíble. Nos salió como lo esperábamos”, cuenta Alirio Duque politólogo de Somos Sudakas.

Sónico en Renova – Akash, Street Parade Bogotá, Septimazo climático.

Pero la cosa iba más allá de la música, las consignas y la fiesta, como explica Rocío Claros del mismo parche Somos Sudakas, la estrategia tenía ciencia social, teoría, concepto y metodología: “Era una estrategia desde lo simbólico, desde el arte, desde la música, lo creativo, para convocar a más jóvenes a esos espacios, un trabajo entre iguales, entre pares, un proceso de formación en la calle. No se reducía solo a la consigna acartonada, sino también en ponerle un poco más de contenido a esa forma de protesta que se venía haciendo, no es la única, pero entra a complementar y reformar, es la forma como muchos sentían que construía empatía con aquellos que no tenían mucho atractivo sobre otros espacios que se venían dando en la protesta. Poner el cuerpo de otra forma en la calle. Me acuerdo que en uno de esos todos íbamos vestidos de Esmad, la sátira a través de la imagen. Algunos lo verán como un poco posmoderno, pero en medio de la crisis, el arte y la creatividad son un lenguaje del que hay que apropiarse y también como herramienta de formación, de educación, de comunicación popular”.

Somos Sudakas llegó a tener un programa de radio en lo que hasta el momento se llamó la Radio Difusora Nacional de Colombia (hoy RTVC). El programa de radio usaba las diferentes expresiones musicales para denunciar lo que estaba sucediendo, las fiestas Sudakas no solo eran para recolectar fondos o para el divertimento. Lo más significativo era el pensamiento de resistencia y de pensarse un espacio distinto para la existencia de la vida y de la música. La música de resistencia, de problemáticas, la idea de que la resistencia también puede ser de manera alegre. La digna rabia desde una práctica de lo sonoro empezó a jugar un lugar muy importante, los géneros marginales, el rap, el punk, incluso la cumbia.

Después de El Carnaval de las Iras y el protagonismo de Somos Sudakas, hacia el año 2005, empezó a consolidarse en el centro de Bogotá, la calle 32 con 13, un centro cultural al mejor estilo ocupa europeo, pero con una identidad de resistencia latina muy clara, los grafitis, la solidaridad, el underground, la conciencia política, la diversidad eran el telón de fondo que convocaba; allí quedaban el Centro Cultural Piso Tr3s y el Salmón Cultural. Fue así como esa aparición esporádica y efímera del arte en la manifestación social empezó a tener un punto de reunión, planeación y expresión. “Cuando abrimos Piso Tr3s no teníamos un peso para mantener el proyecto, además no queríamos que estuviera subvencionado por papá Estado, ni por la corporative y pensamos en un mercado nuestro, que no tuviera la pretensión de la ganancia sino de la unión, de la discusión y reflexión política musical y entonces ahí fue que decidimos llevar un sound system a la marcha del Primero de Mayo y cada Primero de Mayo nos uníamos, así fuera un carrito chiquito como de Fulana de Trax. Y eso cambió y convocó de otra manera, convocó a otras personas a politizarse”.

Sigue leyendo


Deja un comentario

El Carnaval de las Iras o los inicios de la transformación en las estéticas de la protesta y la Participación Política en Colombia

Juan David Ojeda López Mayo 20  de  2021

El carnaval de las Iras fue un colectivo juvenil, que se nutrió de jóvenes de la Universidad Javeriana y la Universidad Nacional de Colombia, y de jóvenes del colectivo de comunicación alternativa Somos Sudakas, que existió entre los años 2000 y 2005, en medio del apogeo del modelo del paramilitarismo impuesto a punta de motosierra, a sangre y fuego a lo largo y ancho del país,  que llevó a la crisis humanitaria más grave del hemisferio con más de 3 millones de desplazados forzados de forma armada. Hablamos de la época en que el narcoterrorismo llega al poder con el #Matarife, Álvaro Uribe Vélez sube de la mano del proselitismo armado a la presidencia e imponer su régimen de terror.

El objetivo del Carnaval de las Iras, era cambiar los repertorios de la protesta, transformar la forma en que los jóvenes participan políticamente: en ese momento las marchas se caracterizaban por ser bloques de personas simulando marchas Militares, los Guardias Rojos llevaban su propio tipo de Orden Cerrado batiendo las banderas, y así todas las fuerzas vivas de la izquierda de ese momento, el Partido Comunista con sus banderas y así los sindicatos y los viejos de los movimientos de los 60s y 70s.

 En ese momento de la historia de los movimientos sociales, estos no se caracterizaban por la diversidad ni la alegría: eran marchas monótonas, poco atractivas para el grueso de la ciudadanía, grises, opacas, sin luz. El Carnaval de las Iras buscó romper con esta práctica y proponer otro tipo de repertorios: “Saca tu Ira de carnaval” era uno de los eslóganes.

 Se quería que la movilización creciera e integrara a otros sectores, que dejará de ser excluyente: El Carnaval por natura es insurrecto, cuestiona al poder, se burla del poder, lo increpa, lo iguala, focaliza la contradicción y se burla de ella en su cara. Es reivindicación y catarsis, es felicidad y lucha. La música y los cantos en el Carnaval de las Iras se constituyeron en un elemento nodal:

“canción del Carnaval ritmo cumbia: pobre mi pueblito voto por Uribe Vélez, ya se armó la hijueputa por sus quereres (bis) y aquí ya nos hay educación, salud también se acabó. Pobre mi pueblo voto por Uribe Vélez ..”

Las multiartes se constituyeron en las armas del Carnaval: el teatro y el performance se tomaron las calles de forma espontánea, de alguna forma los sentires de los cuerpos rebeldes y nuestros espíritus se fueron conectando en este pálpito, la lucha en las calles debía variar de la resistencia hacia la Reexistencia.

 Al payaso no se le pega, a la danza no se le gasesa, al cantautor no se le asesina,, y cuando esto pasa, cuando pretenden callar con violencia al cantor y golpear al payaso, al artista, o asesinar la esperanza , es cuando se desenmascara el poder, cuando le vemos sus dientes sangrantes, es cuando reconocemos al monstruo en su real rostro “Nuestras diferencias son insignificantes frente al monstruo” . 

Recuerdo que la persecución policial, los seguimientos a miembros del Carnaval y la retención ilegal y la violencia a uno de nosotros acabó con este proceso, pero logramos el objetivo: buscar el cambio de los repertorios que nos permitieran expresarnos sin camisas de fuerzas, sin lenguajes preestablecidos, reexistir de forma activa para la transformación de las realidades perversas que padecen nuestros pueblos por culpa de los detentadores del poder.

Adenda: En memoria de Nicolás Neira que nos lo arrebataron a todxs lxs colombianos detrás de un camión cargado de músicos, parlantes, micrófonos, pinturas banderas y jóvenes punkeros aquel primero de mayo


Deja un comentario

El Acuerdo de Paz, entre la frustración y la esperanza


Deja un comentario

Los ejércitos: la expresión más fría de los Estados fríos

Por: Juan David Ojeda López[1]

 

…pasaban por nuestro pueblo los desplazados de otros pueblos, los veíamos cruzar por la carretera, filas interminables de hombres y niños y mujeres, muchedumbres silenciosas sin pan y sin destino.”

Evelio Rosero

 

Las imágenes de los niños participando en la guerra empiezan a estremecer a los habitantes del país (…) Los encargados del escándalo son los comunicadores sociales afectos a los militares quienes ofrecen, ahora con sospechosa frecuencia, a la llamada opinión pública las escenas de jóvenes guerrilleros. Muchas personas se desgarran las vestiduras ante las cámaras para demostrar su humanismo ante semejante tragedia, otros invocan los derechos humanos para conjurar el mal y, en fin, todos nos sentimos consternados porque la guerra (…) los arroja al combate en cualquiera de los bandos sin ninguna compasión (…)        

Es real que un niño no deja de serlo por estar en un entorno guerrillero y que su presencia en filas no es ideal para una fuerza militar revolucionaria (…) Pero lo ideal no es siempre lo posible y es preferible ver una niñez que opta por un ideal, que se acrisola en él y que incluso hace de la lucha revolucionaria una opción de vida, que una niñez desamparada, desarraigada y víctima inocente de la permanente agresión, en todos los sentidos, de una sociedad que en cambio no le entrega nada.”

 Eduardo Umaña Luna

 Los Ejércitos       

Si el hambre es ley, la rebelión es justica

Grafiti carrera 7ma Bogotá

 

Los ejércitos son sin lugar a dudas la expresión más fría de los Estados, de este todo Hegeliano que nos envuelve y contiene, y que con su máquina de guerra buscan ser absolutos y únicos poseedores de la violencia en lo que han determinado como propio.

El ahondar en el rol de los ejércitos en la guerra vivida en Colombia en los últimos 60 años y en las causas de los crímenes cometidos, las afectaciones y vulneraciones a las diferentes dimensiones vitales de las comunidades en cada uno de sus territorios y a las víctimas en particular, es quizás dirigirnos al mismo tiempo a la expresión más epidérmica y superficial del conflicto social, económico, político, cultural y armado que enfrentamos por más de 200 años, y por  otro lado, es ahondar en las fibras más profundas de la condición humana, donde el dolor de las víctimas nos estremece con sus llantos, por la muerte, la violencia, el horror, la destrucción y la barbarie que estos Señores de la guerra (Pizarro:2017) han dejado a su paso.

Las motivaciones de la guerra subversiva como la dignidad humana y la lucha por la justicia social, son las banderas de los ejércitos revolucionarios, móviles que conducen a esta sin razón a miles de niños, niñas y jóvenes marginados, muchas veces enmarcados en un contexto de segregación extrema, sin posibilidad del desarrollo de sus potencias y en el marco de la exclusión total del Estado y sus bienes y servicios.

La perpetuación del status quo, del otro lado, en pro de la acumulación del capital, conduce a la edificación de la máquina de guerra del Estado burgués, donde la alienación se constituye en un elemento sine qua non es posible concebir el adecuado funcionamiento del Ejercito Nacional o de ahora en adelante ejército institucional. La Escuela de Las Américas y su Doctrina de la Seguridad Nacional, son quizás el ejemplo más claro que tenemos los latinoamericanos para entender la importancia del adoctrinamiento al interior de los ejércitos institucionales.

El asesinato indiscriminado de civiles indefensos, la desaparición forzada, el secuestro, el desplazamiento de los habitantes de pueblos y veredas y el confinamiento que vivieron y viven millones de pobladores rurales en la Colombia olvidada, son graves violaciones a los Derechos Humanos que se derivan del accionar de los ejércitos. Actos viles de negar la potencia del otro hasta su existencia misma, que nos enfrentan a un contexto de barbarie, el cual es regulado por el Derecho Internacional Humanitario, quien “determina los fines respecto de los cuales se justifica la restricción de los derechos humanos en un conflicto armado (…) el Derecho Internacional Humanitario está basado en la ponderación” (Barak: 235), lo que no quiere decir otra cosa diferente a que estemos regulando la barbarie. Asesinatos, desapariciones, masacres, y de más actos propios de la inhumanidad de la guerra como resultado de este espiral perverso de violencia; guerra como resultado de la inexistencia del Estado que lleva a la exclusión de sus habitantes y a la lucha primaria por la sobrevivencia.

nos encontramos en un escenario, de post-Acuerdo con las FARC-EP, que nos enfrenta a nuevos retos como Estado, diferentes a los que estábamos acostumbrados a resolver desde la negación del otro a través de la violencia ya sea estructural, cultural o directa (Galtung, 2003). Por eso si lo que realmente queremos como nación es emprender el camino de la reconciliación con el “otro”, se debe partir de su reconocimiento como sujeto histórico y sujeto de derechos negados. Por tal, el presente escrito buscará grosso modo, aproximarse a lo que fue el ejército de las FARC-EP, como base para entender la transición política en que nos encontramos en Colombia, que deviene del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera​ firmado entre el Estado colombiano y las FARC-EP en noviembre de 2016, hacia escenarios democráticos de participación y de la inclusión social.

Por tal, este escrito busca discurrir entre la tensión propia del tránsito de la guerra a la paz, e indagar entorno al porque es fundamental partir de una visión relativa de los derechos fundamentales en vilo en el marco de la guerra vivida entre las FARC-EP y el Estado Colombiano, que nos permita a partir de un análisis de la ponderación de los hechos, avanzar en la comprensión de la necesidad irreductible de la implementación de una justicia transicional, si nuestro fin real como sociedad es la convivencia pacífica la resolución dialogada de los conflictos en un marco democrático a partir del reconocimiento de la otredad, tanto en su condición histórica, como de sujeto de derechos.

  

Las FARC-EP, o el ejército que puso en jaque al Estado Colombiano

 

-No son tiempos de llorar, Cristina. No te digo que rías, te digo solamente que hay que reunir fuerzas para encontrar a quien buscamos. Si lloras las lágrimas nos debilitan.

     Lo mismo me digo a mí. (…)

No has vuelto, Otilia, ni más tarde ni más temprano. Tendré que buscarte otra vez, pero en qué lugar, adónde fuiste a buscarme.

Evelio Rosero       

“En nuestra sociedad encarcelamos a los niños hambrientos cuando roban algún alimento. Algún día existirá una sociedad donde la policía detenga a todo niño hambriento para obligarlo a comer”

Bernard Shaw

 

Para entender la guerra vivida con las FARC-EP por más de 50 años, es fundamental partir por comprender porque este puñado de campesinos transitó de ser una simple autodefensa campesina a ser un ejército revolucionario que puso en jaque al contrahecho Estado colombiano. Partiremos por decir que en conflicto armado contemporáneo inicia con el tránsito de la guerra bipartidista entere liberales y conservadores que no propiamente era una guerra de ejércitos, posterior a la muerte de Jorge Eliecer Gaitán el 9 de abril de 1948 y del tránsito de las llamadas guerrillas comunistas a la conformación de las FARC entre 1949 y su segunda conferencia en 1966 (Aguilera, 2013b), empezando a adquirir forma la resistencia de los comunistas y sus luchas en las ligas campesinas por el derecho a la tierra de los años 30 y de los liberales perseguidos por la policía chulavita y los Pájaros (CNMH, 2013). Sigue leyendo


Deja un comentario

8M, una historia de luchas que se encuentran

Texto e ilustración por Adriana Quiñones León[1]

El 8 de marzo, que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, vale la penar recordar. Recordar los orígenes de éste día, su trascendencia y también su vigencia, que no es otra que la vigencia de las luchas, y opresiones, que han encarnado las mujeres en distintos lugares y tiempos. Esa actualidad se pone en evidencia cuando se sigue abordando el cuerpo de la mujer como un territorio en disputa del Estado, el capital y la familia.

Este poder androcéntrico, clerical, se desnuda cuando discusiones sobre el aborto se abordan por colectividades de derecha, medios de comunicación y políticos mediante una óptica de delito-pecado que parece corresponder más a una matriz de pensamiento imbuida en la Inquisición que en el derecho moderno, una matriz donde las consideraciones sobre el aborto lo vinculaban irreductiblemente a la herejía, signo y prueba de brujería, como lo era la partería, agregando consistencia a la telaraña de acusaciones con las que atizaban la violencia genocida contra las mujeres, para mediante la cacería de brujas exterminar de la identidad social femenina su conocimiento, capacidad de producción, y libertad de reproducción.

 

El origen

En un principio, el origen del 8M se vincula a las luchas laboristas de las mujeres trabajadoras del sector textil en EEUU, especialmente NY y Chicago,  y en otras partes del mundo, como Alemania, Rusia, Dinamarca, Francia, Suecia, e incluso Colombia. Recordemos a Betsabé Espinal, quien en 1920 lideró en Bello una huelga de más de 400 mujeres trabajadoras de la Compañía Antioqueña de Textiles, lo que tuvo lugar incluso antes de la fundación del partido comunista en Colombia, en 1930, vinculado a las luchas sindicales de inicios de siglo XX.

En ese contexto de lucha el 28 de febrero de 1909 en Nueva York se reunirán la mujeres socialistas para celebrar por primera vez el Día de la Mujer, la conmemoración recuerda en particular la huelga de 1908 de las mujeres del sector textilero, en la cual más de 15 mil mujeres salieron a las calles de la ciudad a demandar sus derechos laborales, y fueron reprimidas violentamente. También recuerda la muerte de más de 120 mujeres un 8M en una fábrica en NY, evento trágico que algunos ubican en 1908 en la fábrica Cotton Textil Factory mientras que otros lo sitúan un 25M de 1911 en la fábrica Triangle Shritwaist, en los dos casos/versiones el dueño de la fábrica da la orden de cerrar las puertas, condenando a las trabajadoras al fuego. Ese incendio es la viva representación del capitalismo consumiendo el cuerpo de las mujeres a las que arrebata sus vidas, sus cuerpos.

Poco después, en 1910 durante la II Conferencia de mujeres socialistas llevada a cabo en Copenhague, Clara Zetkin, feminista y comunista alemana, entre otras como Lena Morrow Lewis y May Wood Simons, proponen establecer el Día Internacional de la Mujer siguiendo a sus homólogas estadounidenses, y al año siguiente se celebraría por primera vez el día de la mujer en múltiples países, así en 1911 se esparce la conmemoración como fuego en la pradera, que poco a poco fue unificándose también en fecha, inicialmente fluctuante entre finales de febrero y mediados de marzo.

Así, el 8M es símbolo de la multiplicidad de batallas libradas por millones de mujeres a finales del siglo XIX, desde las huelgas de 1857, y que se intensificarían en los albores del siglo XX con innumerables paros, especialmente del sector textil, aunado al movimiento sufragista, así como a un significativo movimiento contra la primera guerra mundial, motivo éste último que llevó el 8 de marzo de 1917 a cientos de mujeres en Rusia a manifestarse en lo que sería el preludio de la revolución soviética, se trataba también de obreras textiles de la ciudad de Petrogrado. Así, cuando Naciones Unidas empieza a reconocer el Día Internacional de la Mujer, en 1975, éste ya había sido instituido por las mujeres socialistas del mundo. Y más bien, es a partir de su institucionalización cuando empezará una banalización de la fecha que perdura hasta el presente, y que pretende reducir la conmemoración a una serie de clichés.

 

El aborto: el cuerpo femenino como territorio en disputa

Pero hay otra lucha que antecede las del 8M que me gustaría destacar, la de las mujeres del medioevo, por el trabajo, contra el cercamiento de la propiedad colectiva, y, ante todo, por el cuerpo. Debemos pues recordar que el aborto ha sido practicado desde tiempos inmemoriales, que la nuestra no es la única especie animal que lo práctica, y que fue sólo hasta la aparición del tribunal de la Inquisición que se genera la estructura mental que pervive en quienes ven en el aborto un pecado que necesita de la intervención del Estado.

Nos es imposible no recordar entre las luchas de las mujeres en todos los tiempos,  las luchas de las mujeres del medioevo, por cuyas prácticas sobre la salud y la enfermedad, así como sobre el cuerpo, la espiritualidad, la anticoncepción y la natalidad fueron sujetas a las más cruentas persecuciones, un genocidio que sigue velado bajo el eufemismo de cacería de brujas, una operación del lenguaje mediante la cual las víctimas quedan deshumanizadas.

Por eso cuando los agitadores antiderechos, que se hacen llamar así mismos  pro vida, enarbolan sus banderas contra el aborto, rememoran pues el tiempo en que el aborto era considerado maleficium, procedimiento que, en palabras de Silvia Federici en su exquisito libro Calibán y la Bruja, “encomendó el cuerpo femenino a las manos del Estado y de la profesión médica y llevó a reducir el útero a una máquina de reproducción del trabajo”.  Así, bajo esta concepción,  la asociación entre aborto y brujería apareció por vez primera en 1484 en la Bula de Inocencio VIII, con lo que quedaría fijada la postura normativa de la Iglesia cristiana de pecado atada a la de delito, y establecida la potestad del Estado sobre el cuerpo femenino.

Ese rumbo que tomaría el aborto en el pensamiento cristiano no cambiaría sino que sería ratificado en diferentes ocasiones, un claro ejemplo de ello es el Malleus Maleficarum , escrito en 1486 por dos monjes inquisidores alemanes en lo que sería el primer tratado criminológico moderno, o la condena del aborto hecha por el papa Pío IX en 1869, a partir de una ilusión religiosa cargada del cientificismo de la época que ve en el feto, incluso en el cigoto, un homúnculo, una personita diminuta que sólo necesita crecer, ficción que se encuentra bastante consolidada en la imaginería popular católica, que se aferra a la idea del embrión como una persona con derechos, incluso por encima de los de la  mujer gestante, intensificando la subordinación de las mujeres, reduciendo a los intersticios del sistema el manejo de las mujeres de su capacidad reproductiva, como elemento que acompañó las transiciones al capitalismo y sus disposiciones sobre el cuerpo. Sigue leyendo


Deja un comentario

La negación histórica del campesinado: germen del conflicto armado en Colombia

Por Juan David Ojeda López

El presente artículo busca explicar la hipótesis según la cual el no reconocimiento al sujeto político del campesinado en Colombia por parte de la clase política y élites económicas, ha llevado a la agudización de los conflictos sociales por la tierra a lo largo del siglo XX y lo que llevamos del XXI, lo cual a su vez deriva en la prolongada guerra degradada que padecemos como sociedad.

Los conflictos territoriales y sociales presentes en la configuración de todos los Estados nacionales, en Colombia se desenlazan a partir de los logros por el acceso a la tierra de las “Ligas Campesinas” de los años 30, acompañados del nacimiento del Partido Comunista de Colombia –PCC y se agudizan con la posterior contra reforma agraria adelantada por las élites gamonales territoriales en el marco de la llamada época de la Violencia, que no fue otra cosa que una “revancha terrateniente”, tal como fue señalado en el informe ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad publicado en 2013 por el Centro Nacional de Memoria Historica-CNMH.

Estos conflictos por el acceso a la tierra, complejizan las relaciones de convivencia entre los grupos étnicos habitantes de los territorios rurales, en especial los periféricos –zonas de frontera-, espacios donde las comunidades han habitado desde el ocultamiento de América[1], en los cuales se encuentran trenzadas comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas,  mestizaje que se da desde la esfera económica de producción y de sobrevivencia, hasta en la esfera más personal del ámbito familiar, afectivo.

En estos contextos de indefinición de los derechos y frente a la inexistencia de un Estado legítimo que regule pacíficamente los conflictos de forma efectiva en estos territorios de frontera marginados, estos se exacerban y crecen exponencialmente. Esta realidad se agudizó aún más a partir del reconocimiento de las acciones afirmativas para los pueblos afro y las comunidades indígenas resultado de la Constituyente de 1991, en la cual las comunidades indígenas fueron protagonistas, a diferencia de las comunidades campesinas que quedaron marginadas con la ausencia de las FARC-EP en el proceso constituyente (luego del bombardeo a casa verde y la arremetida genocida a la UP), ya que al ser estos representantes de las luchas campesinas y al no estar incluidos en el nuevo pacto social, sus reivindicaciones y demandas quedaron excluidas, nuevamente invisibilizadas[2]. A diferencia del Movimiento Armado Quintín Lame que representará, además de la ONIC y la AICO, las demandas de los indígenas en ese escenario. Sigue leyendo


Deja un comentario

“El segundo sexo” como genealogía del poder detrás del género. Hacia la liberación del yugo patriarcal

Por Adriana Quiñones León y Juan David Ojeda López

 Simone de Beauvoir en su libro el “Segundo sexo”, de gran vigencia, nos invita a una reflexión profunda sobre lo que significa ser mujer en la sociedad posindustrial, permitiendo un acercamiento descarnado a las fibras que constituyen el yugo patriarcal, haciendo una minuciosa disección de cada uno de los tejidos que lo forman. Y si bien, de alguna manera su hilo argumental lleva a pensar que gracias al triunfo de la razón occidental nos es posible pensarnos ajenos a nuestra condición animal, y es más podemos renegar de la misma, dejando esbozado un dualismo Naturaleza-Razón como forma de liberación muy típica del proyecto ilustrado, que desde luego debe replantearse desde una ética menos antropocéntrica, su análisis sobre el poder es fundamental para entender nuestra sociedad actual y sus conflictos, y para entender el por qué se debe emprender acciones y políticas con enfoque de género que comprendan esta realidad de opresión que subsiste en la sociedad, desde sus fibras más íntimas y privadas, hasta los escenarios más públicos y mediáticos.

 

Su filosofía pasa por una detallada descripción del proceso histórico y sociocultural a través del cual la mujer es llevada a una condición de sumisión, que se sostiene en la imposición de la maternidad como proyecto de existencia que se apropia de su mitsein, de acuerdo a su concepción existencialista del feminismo. De este modo la mujer, como constructo histórico y cultural, queda relegada a la utilidad que brinda al hombre, sexualidad y reproducción, y su utilidad a la especie, asociada a garantizar la posteridad de la misma, esto en declive de sus potenciales propios proyectos como ser.

 

Así, Simone de Beauvoir analiza cómo se impone en el cuerpo y mente de la mujer los roles de género que la despojan de la posibilidad de un proyecto con utilidad para ella misma, puesto que se ve atada a la maternidad como destino. Esta maternidad empezó a ser valorada por los grupos humanos como resultado del paso del nomadismo al sedentarismo, por tanto está asociado a comunidades agrícolas que en los albores de la humanidad apropiándose de la tierra, quisieron adquirir una posteridad, un hijo, a quien legársela.  De alguna forma, en este sentido, con la apropiación del territorio viene asociada una apropiación de la mujer madre.

 

La mujer vista por el pensamiento hegemónico patriarcal como matriz y por tal como apéndice del hombre, lleva a atar su destino y finalidad del ser a la voluntad de poder del hombre, sumado al hecho de disminuirla en su dignidad al entender lo femenino como negativo  del hombre, lo opuesto a la razón y casi a la cordura, “la mujer se determina y se diferencia con relación al hombre, y no este con relación a ella; la mujer es lo inesencial frente a lo esencial. Él es el Sujeto, él es lo Absoluto; ella es lo Otro”. Ésta es una de  las develaciones más contundentes de su análisis de la opresión desde nuestro punto de vista, porque nos muestra con claridad cómo se ha construido desde los hombres un discurso que se considera como axioma, como derecho absoluto ahistórico y eterno, piedra angular de la sociedad, la cual como vemos se edifica sobre la opresión de media especie sobre la otra mitad para el mantenimiento de los privilegios de los hombres.

 

En este sentido por ejemplo, hace una revisión de algunas falencias del psicoanálisis al hacer de las fases de desarrollo erótico o psicosexual de la mujer un espejo de la estructura elaborada para entender la psiquis del hombre, en particular el complejo de Electra es el reflejo del complejo de Edipo, y el complejo de castración una consecuencia del mismo. Entonces el hombre se afirma como  esencia y el otro (mujer) como inesencial.  Ignora Freud entonces que “la niña no envidia el falo más que como símbolo de los privilegios concedidos a los muchachos”, dice de Beauvoir.

 

Para esta pensadora, es claro que el establecimiento de los privilegios a los que el hombre ha estado históricamente asociado en la jerarquía ligada al género, no responde a las diferencias biológicas sino a la alteridad construida por el hombre a través de la cultura y las relaciones de poder sobre la hembra de la especie humana.  En relación a lo que acontece con otras especies dice que “La mujer, que es la más individualizada de las hembras, aparece también como la más frágil, la que más dramáticamente vive su destino y la que más rotundamente se distingue de su macho”.

Sigue leyendo


Deja un comentario

Representaciones difusas entre víctimas y victimarios, de los sonderkommandos a Marquetalia

Por Adriana Quiñones León

Cuando hablamos del concepto de víctima, debemos tener presente que el reclamo de justicia de la víctima adquiere una dimensión en la que se amplía su temporalidad a través de la memoria y abre la posibilidad de reconstituir sus proyectos de vida, es decir su futuro,  a través de las medidas de reparación que se desprenden del reconocimiento de su condición particular.

Tal reconocimiento como víctima, que de alguna manera implica el reconocimiento de la violencia que lo marcó y el sufrimiento generado a partir de la misma, como dice Ana Guglielmucci[1], no es una condición inamovible sino que por el contrario está condicionada por múltiples factores y por ende sujeto a una gama variable de interpretaciones, muchas de las cuales se determinan por los contextos históricos y políticos, y al cambiar dichos contextos cambian por ende las representaciones, y el mismo concepto de víctima.

Se produce por tanto transformaciones epistémicas que inciden en la forma en que se estremecen las fronteras, a veces difusas, entre víctimas y victimarios, y se configuran zonas grises cuyos matices de alguna manera son dados por la conciencia actualizada sobre injusticias del pasado, así como el reconocimiento de qué situaciones de victimización han conllevado a la emergencia de victimarios, es decir que no se puede desconocer los escenarios en los que el sistema y la sociedad han producido victimarios.

Las víctimas que habitan esa zona gris por lo general han sido vistas con desconfianza, y sobre ellas suele recaer una doble pena, la del dolor del hecho victimizante, y la de la culpa que lo despoja de la inocencia y le niega en esa maniobra una parte de su historia condenándolas más que a una zona gris a un purgatorio, a un espacio de liminalidad del que no pueden ser redimidos.

Como por ejemplo los sonderkommandos, aquellos judíos prisioneros en los campos de exterminio nazi que tenían la denigrante tarea de llevar a sus compañeros judíos también cautivos a las cámaras de gas, registrar sus cuerpos para quitarles el cabello o los dientes de oro e inhumarlos en los hornos crematorios, acción con la que sus victimarios los hacían cómplices y parte de la operación criminal, eran impelidos por el sistema hacia un limbo en el quedaba desfiguraba su memoria y su propia tragedia.

En esa zona gris han permanecido muchas víctimas no reconocidas, de alguna manera expulsadas de la concepción hegemónica actual de víctimas, y cuyo reconocimiento está sujeto a momentos históricos cuyas condiciones sean quizá más indicadas, como dice Reyes Mate, hasta que las injusticias no sean saldadas el deber de memoria sigue vigente.

Así, un hecho histórico como el de Marquetalia, en el que un grupo de 48 campesinos son víctimas en mayo de 1964 de una operación militar sin precedentes llamada “Soberanía” planeada con Estados Unidos como parte del plan lazo[2], en el que además de los bombardeos hubo ametrallamientos indiscriminados llevados a cabo por 16 mil hombres del ejército (el número varía de acuerdo a la fuente, pero todos coinciden en la brutalidad y el exceso de la fuerza utilizada).

Fu tal la desproporción que se llegó al extremo de usar armas biológicas contra los campesinos, virus lanzados en pequeñas probetas,[3] seguramente suministradas por Estados Unidos como parte del acuerdo desarrollado con la CIA desde 1959[4] . Este es uno de los hechos de violencia que fundan el conflicto armado colombiano, puesto que de alguna forma determina el tránsito de autodefensa campesina hacia guerrilla que dio las FARC, y por ende se relaciona con el cambio de la violencia bipartidista hacia violencia insurgente -contrainsurgente que ha caracterizado el conflicto armado interno del país.

Las recriminaciones a la operación Soberanía en Marquetalia vino de múltiples sectores, estudiantes, académicos, políticos de la época y respetadas voces internacionales como las de Sartre y Simone de Beauvoir se pronunciaron al respecto y en solidaridad con los campesinos, aun así el error histórico de aquella operación sigue sin ser reconocido por el Estado, que ejerció de victimario, mientras las FARC que emerge de ese hecho del que fue víctima sigue siendo entendida exclusivamente bajo el lente de la representación de un victimario, desconociendo las zonas grises y las memorias que lo habitan. Sigue leyendo


Deja un comentario

Entre profecías autocumplidas, Ubuntu una alternativa de futuro

Por Adriana Quiñones León

 

“Sí un hombre define ciertas situaciones como reales, estas se hacen reales en sus consecuencias”

 (Teorema de Thomas)

La economía extractiva de la que hoy por hoy depende la humanidad ve a la naturaleza como una gran despensa, esta pasó con el capitalismo a ser entendida como naturaleza extensa, es decir, elemento a dividir, fragmentar, explotar, percepción que la somete a ser un simple recurso, es decir, que la reduce a ser insumo para la dinámica del flujo de capital inherente al modelo económico capitalista. Esta visión del mundo provoca el declive de la acepción de recurso que Vandana Shiva recuerda con cierta nostalgia, según la cual recurso significa vida que nace, surge, que retoña, que florece. Por el contrario el recurso es hoy todo aquello que se arranca con sevicia del seno de la naturaleza, aquello robado frenéticamente a la tierra, a la que se insiste  en “domar” y se obliga a producir bajo los dictados del mercado. Se pretende un crecimiento económico sin límites en una Tierra que los tiene y a la que bajo ese ritmo se está encaminando a un destino de inevitable agotamiento.

Dicha visión extractivita del modelo económico trae en sí a la guerra como uno de los mecanismos con los que cuenta para acceder a los recursos que considera escasos en función de relaciones económicas mediada por los intereses  del  mercado, es decir que  la guerra no es un efecto colateral sino un medio propio de la dinámica del sistema, y que llegado un momento se vuelve innecesario a su causa y debe plantearse la manera de superarla, es decir, se llega a una encrucijada.

Aquella encrucijada implica una paradoja, pues aunque la guerra se manifiesta ventajosa para asegurar alcanzar los recursos, a veces también impide su acceso, luego deja de ser funcional. Fue en un contexto de este tipo que en 1997 se definieron 4 escenarios en un ejercicio condensado en un documento llamado Destino Colombia, que parece haber servido de hoja de ruta, y al leerse hoy parecieran dichos escenarios una suerte de profecía para las últimas décadas de  realidad colombiana. Los cuatro escenarios generados fueron amanecerá y veremos (el país se hundió en el caos), más vale pájaro en mano que cien volando (el país desangrado decide negociar), todos a marchar (se instaura un mandato de mano dura con licencia de inhumanidad en el que se incluye el actuar paramilitar y la reforma constitucional para reelegir a Uribe), la unión hace la fuerza, (la sociedad hace esfuerzos para transformar la mentalidad colectiva y realizar un nuevo esfuerzo para una paz negociada con participación de la sociedad civil).

Estos escenarios eran conjeturas sobre posibilidades de futuro suma cero, de alternativas independientes  de resolución del tablero, pero que se han puesto en escena de forma intercalada en el orden incluso descritas, lo que sin duda inquieta, pareciera que tuvo una gran  incidencia  a la luz de los acontecimientos históricos contemporáneos, que lo hacen parecer un libreto de las últimas décadas  del país. Incluso, no deja de llamar la atención que entre participantes firmantes de Destino Colombia aparece el actual presidente Iván Duque. (Consulta y descarga el documento Destino Colombia aquí)

Sin embargo podemos pensar esa realización en cascada de los escenarios entendiendo que aquel ejercicio de construcción de escenarios estratégicos contó con la participación de actores determinantes de la vida política, económica, social, así como de actores del conflicto (guerrillas y paramilitares), de modo que podemos verlo como una profecía autocumplida, o desde el teorema de Thomas, entendiendo la dimensión psicológica y sociológica según la cual la concepción de un escenario genera unos comportamientos que hacen que la situación concebida se vuelva verdadera. Dicho condicionamiento opera dando vida a los escenarios pensados, al ser elaborados por aquellos actores con capacidad de incidencia y decisión en el curso de los acontecimientos de las últimas décadas, convenciéndose  a sí mismos y a los otros jugadores de las escenas de que todo aquello era posibles, es decir, lo que creyeron lo crearon. Sigue leyendo


Deja un comentario

20 años de impunidad

 
  “Saber que el país está en una profunda crisis es una redundancia. Yo propongo que entre todos echemos de pa’ atrás y busquemos las razones de por qué el país está como está”, Jaime Garzón. Por eso hagamos memoria, y quizá podamos encontrar el conjuro para un mejor futuro, un mejor país.
 


Deja un comentario

Todos juntos en un mismo grito por la vida, 26 de julio

Éste viernes también nos sumamos, porque si se calla el sentir, el grito digno en medio de la barbarie, si se calla nuestro aliento, no existirá mañana. Es imperativo reexistir, sacar a las calles nuestras iras, la indignación, el dolor y la rabia por el exterminio sistemático de los líderes sociales, bajo la aquiescencia del Estado colombiano. La indiferencia, el silencio y la apatía de la sociedad es cómplice de éste genocidio político, tanto como la falla negligente del Estado, su omisión culposa, con dolo, intencionada, junto a sus acciones en el escenario de la ilegalidad, las ejecuciones extrajudiciales,  su licencia de inhumanidad, sus nexos con un paramilitarismo renovado con el regreso al gobierno del uribismo. Este viernes salimos en un grito conjunto que emerge de las entrañas de la Colombia profunda, la Colombia abandonada, condenada por el Estado a todas las formas de violencia, la de los grupos armados, la estructural y la de una cultura política nacional anestesiada frente al dolor y a la angustia producida cada vez que un líder social es arrebatado a la a vida por perseguir una esperanza, un sueño, el de un país y un mundo mejor posible.

Sigue leyendo


1 comentario

Memoria parlante, una etnografía sonora del Sumapaz

Etnografía sonora construida con la comunidad del alto Sumapaz, vereda la Concepción. Investigación y producción: Adriana Quiñones León (Reexistencia), profesora María del Carmen León y estudiantes IE Juan de la Cruz Varela sede vereda la Concepción. Edición y Mezcla: Diego Arenas Casalaire estudio. Música de: Wilson Rey (el llanero de corazón), Alfredo Díaz (compositor y maestro del territorio), Norman Muñoz (director Los Líricos del Sumapaz).

Sigue leyendo


1 comentario

Conjurar la violencia. Subjetividad y cultura de paz

Importancia de cultura de paz

Por Adriana Quiñones León[*]

La subjetividad entendida como el conjunto de elementos que constituyen la identidad del sujeto está íntimamente ligada a la cultura, de la cual se nutre de forma inherente. Lo puede hacer tanto de la cultura de paz, como también de la cultura de la violencia, que sería por antonomasia su antítesis.

Pensemos la cultura de paz como Fisas[1], de acuerdo a una serie de valores, comportamientos y patrones que constituyen la manera de relacionarse y de resolver dinámicas conflictivas  una sociedad desde mecanismos no violentos, en el que la individualidad de quienes conforman esa comunidad estará enmarcada por códigos compartidos al respecto, entonces, construir una cultura de paz implica generar una cultura “nodriza” que alimenta las subjetividades, de manera que se opone a la cultura de la violencia consolidando sujetos que se aproximan a la resolución de sus conflictos a través de formas que no implican la degradación del otro ni física, ni moral, ni estructural.

Es cambiar la fiesta de la guerra de la que hablaba Estanislao Zuleta[2] por la alegría del contrario, es abrazar la diferencia. En lugar de preferir al adversario armado, lo que me permite el regocijo o placer sádico de exterminarlo, tener una transformación de la interioridad  que lleve a preferir el diálogo con el opositor.

Así la reciente expresión de Uribe en la que afirma que prefiere un guerrillero en armas que debatiendo, por ejemplo en el congreso, es un vívido retrato de la cultura de la violencia, cuyo entramado de significados está orientado a eliminar la diferencia política como una forma de sometimiento de la otredad y la resistencia. Sigue leyendo


Deja un comentario

Pelando el cobre con las víctimas: algunas contradicciones insalvables con la razón del Derecho Internacional Público y las objeciones de Iván Duque a la Ley Estatutaria de la JEP 

Resultado de imagen para defiendo la jep

Por Juan David Ojeda Lópe[1]

Hoy 23 de abril que la oposición política al gobierno de la guerra, en el Congreso de la República hace uso de las disposiciones contempladas en el Estatuto de la Oposición para ejercer su derecho a establecer como prioridad en el orden del día la obligatoria discusión, de momento en el Senado, de las objeciones de Duque a la Ley estatutaria de la JEP, me permito compartir esta aproximación al tema para develar las reales intenciones de las objeciones de Duque y la inconveniencia de las mismas, en contravía del discurso estilizado supuestamente garantista de los derechos de las víctimas, que vende en los medios de comunicación con su postura de yo no fui.

Primero que todo, se partirá por entender que lo conveniente desde el deber ser como Estado en estos momentos de post- acuerdo con las FARC-EP, es honrar los acuerdos de paz y cumplirlos resolviendo las tensiones existentes dentro de los parámetros legales, a la luz de los conceptos sobre Justicia Transicional (JT) de Jorge Errandonea en su texto Justicia transicional, obligación de investigar y leyes de amnistía en la jurisprudencia de la corte interamericana de derechos humanos  y el juez García-Sayán con su Voto Concurrente en el caso de Mozotes en Salvador, y del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y el establecimiento de una paz estable y duradera en Colombia, el cual se centra en el cumplimento de los derechos a las víctimas, que son el eje de los mismos.

Para este ejercicio nos enfocaremos en dos de las Objeciones que el Presidente Iván Duque presentó el pasado 11 de marzo ante el Congreso de la República al Proyecto de Ley Estatutaria de la JEP, el cual es la columna vertebral del Sistema de Verdad Justicia, Reparación y no Repetición- SIVJRNR. La primera la objeción respecto al artículo 7 Reparación integral a víctimas, y la segunda objeción, sobre el parágrafo 2 del artículo 19 sobre el principio de selección, para lo cual iniciaremos citando el artículo 7, por corresponder a la primera objeción en estudio.

ARTÍCULO 7. REPARACIÓN INTEGRAL DE LAS VÍCTIMAS. Reparar integralmente a las víctimas está en el centro del “Acuerdo Final para la terminación del conflicto y el establecimiento de una paz estable y duradera” del 24 de Noviembre de 2016, firmado por el Gobierno Nacional y la organización rebelde Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejercito del Pueblo (FARC-EP), por lo que en cumplimiento de dicho Acuerdo Final se procede a regular el funcionamiento y competencias de la Jurisdicción Especial para la Paz.

Según Duque, se omite establecer que las FARC son titulares de la obligación de entregar sus bienes para la reparación material de las víctimas, siendo esta especificación necesaria “políticamente” lo que lo lleva a interponer esta objeción por inconveniencia. Partiremos por decir que afirmar que los victimarios son los primeros llamados a contribuir con sus propios bienes a la reparación integral de las víctimas (SIC), es afirmar que las FARC como contraparte de la negociación con el Estado, en esta fase de implementación, no han sido diligentes, no han estado interesados en reparar con sus bienes a las víctimas del conflicto armado. Afirmación que independientemente de si es cierta o falsa, es  partir de la mala fe en el cumplimiento del acuerdo por la contraparte, lo cual genera un clima de inestabilidad jurídica en relación al cumplimiento del acuerdo por parte del Gobierno Nacional.

En este punto es importante señalar, que cuando nos referimos a reparación de las víctimas, no sólo nos estamos refiriendo a la reparación económica, que pareciera ser la única que le interesa al Presidente Duque, sin comprender el gobierno de turno que “las reparaciones deben comprender dimensiones no pecuniarias para realmente ser efectivas e integrales” (P. 42, Errandorrea), lo que implica que el Estado como contraparte debe crear los mecanismos y estrategias, que no se limiten a la reparación económica, con el fin de lograr la efectividad e integralidad en la Política.

Por encima del aspecto discursivo y el enfoque reducido como el gobierno entiende la reparación, en este momento es clave remitirnos al Voto se Sayán sobre el caso de Mozotes y entender que lograr el fin superior de la paz y la realización efectiva y paulatina de los derechos de las víctimas de un conflicto armado interno como el nuestro, es contribuir efectivamente a la reparación integral de las víctimas, lo cual además contribuirá a fortalecer el tejido social y los lazos de confianza, tanto con las instituciones, como entre nosotros mismos.

“La reparación integral es el tercer elemento esencial de la justicia transicional en un contexto así. Apunta a restablecer las relaciones de confianza en la sociedad y busca cimentar procesos que impidan la repetición del drama que la afectó con el conflicto armado no internacional (…) En materia de reparaciones el abanico de opciones es amplio y va desde las compensaciones materiales, medidas de rehabilitación y satisfacción, entre otras”. (P. 158, García-Sayán) Sigue leyendo


Deja un comentario

Judicialización en el marco de la Justicia transicional y la violencia como lenguaje político en la sociedad colombiana

Resultado de imagen para minga y paz

Por Juan David Ojeda López [1]

Al aproximarnos a los desafíos de la judicialización de las violaciones masivas y sistemáticas de los Derechos Humanos DDHH en el contexto colombiano de la implementación de los acuerdos de paz del 2016, tomaremos para esta oportunidad como marco teórico a Carlos Nino en su libro El juicio al mal absoluto. En un primer momento nos referiremos a la naturaleza consensuada de nuestro conflicto armado, para posteriormente revisar las trabas que se presentan para la aplicación de la nueva legislación que permita la discontinuidad jurídica.

Analizaremos igualmente como el sentimiento retribuista en la sociedad colombiana es otro desafío para avanzar en una judicialización y como la identificación social con los autores de los abusos y la difusión de la responsabilidad, son quizás los mayores desafíos que presenta la justicia transicional en Colombia en la actualidad. Por último, abordaremos la falta de cohesión política en torno al consenso de avanzar por la paz en Colombia.

La naturaleza consensuada del proceso de transición en que nos encontramos en la actualidad, tuvo como fruto los Acuerdos de Paz del Teatro Colón del 2016 entre el Estado Colombiano y las FARC-EP, pero más que entre el Estado y las FARC-EP, fue entre estas y el gobierno de Juan Manuel Santos, el cual representaba a la élite progresista y moderna del país, con todas sus complejidades y contradicciones, pero que ve en la paz una oportunidad para el desarrollo de sus negocios en un clima de tranquilidad y confianza inversionista.

En la actualidad nos encontramos en un escenario diferente: el actual gobierno Liderado por el Presidente del Centro Democrático, Iván Duque, ha demostrado con sus acciones de gobierno estar en contra de la implementación de la Justicia Especial para la Paz JEP, tal y como se acordó por las partes en La Habana y que hace parte del bloque de Constitucionalidad del Estado Colombiano. Las objeciones presentadas recientemente al –Congreso de la –República es la mejor prueba de ello.

En este hilo, al no tener legitimidad los Acuerdos firmados para el actual gobierno, lo cual conlleva a su desconocimiento, conduciendo a que el actual gobierno busque desconocerlos e invisibilizarlos en el actual Plan Nacional de Desarrollo PND 2018-2022, que es la carta de navegación de las Políticas Públicas de los próximos 4 años, fundamentales para la implementación de los acuerdos de paz de La Habana. Sigue leyendo


Deja un comentario

S.O.S COLOMBIA Comunicado Sociedad Civil y Organizaciones Internacionales NO MÁS GUERRA DE ESTADO CONTRA LA MINGA INDÍGENA

ORGANIZACIONES SOCIALES, DEFENSORAS DE LOS DERECHOS HUMANOS, ACADÉMICOS, DEMÓCRATAS, HUMANISTAS Y LÍDERES POLÍTICOS EXIGEN AL PRESIDENTE DE COLOMBIA IVÁN DUQUE MARQUÉZ:

PASAR DE LAS ACCIONES DE GUERRA CONTRA LA MINGA MANIFESTACIONES DE RESPETO, VOLUNTAD POLÍTICA Y CUMPLIMIENTO DE ACUERDOS FIRMADOS POR EL ESTADO COLOMBIANO

Imagen relacionada

“…En la protección de los derechos humanos está necesariamente
comprendida la noción de la restricción al ejercicio del poder estatal”
Corte Interamericana de Derechos Humanos

Colombia, 27 de Marzo de 2019

Las Organizaciones Sociales, de Derechos Humanos y de Paz, nos solidarizamos con la Minga
Nacional por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz y hacemos un
llamado urgente al gobierno Colombiano en Cabeza del Presidente IVÁN DUQUE MÁRQUEZ, y a
los organismos nacionales e internacionales que defienden los derechos humanos con el fin de
demandar en primera instancia la protección de la vida e integridad de las comunidades indígenas,
campesinas y sectores populares movilizados desde el pasado 10 de marzo de 2019. Es un deber
del Estado evitar tragedias de mayor magnitud a las que ya se han presentado y una obligación ética
de los organismos internacionales y cuerpos diplomáticos presentes en Colombia solicitarle al
gobierno colombiano que frene la guerra y la acción militar en contra de la Minga que ejercen el
derecho a la participación, expresión y movilización.

En segunda instancia, hacemos un llamado Presidente Duque para que cumpla las normas,
acuerdos y tratados internacionales que protegen los derechos fundamentales del pueblo
colombiano en particular el derecho a la participación de las comunidades indígenas, campesinas y
sectores populares vulnerables, que como es de conocimiento de todos, son sujetos de especial
protección del Estado. Los atropellos, uso abusivo de la fuerza y atentados directos contra la vida de
las comunidades deben ser investigados ejemplarmente, castigados y no se pueden repetir. En este
sentido es importante que el Ministerio del Interior, instale prontamente la Mesa de Seguimiento a la
Protesta Social que permita evaluar y garantizar este derecho constitucional, a la luz de pactos y
convenios internacionales signados por el Estado Colombiano.

Nos preocupa la falta de avances en la Mesa de Negociación y la alta militarización en los territorios
donde se desarrollan las concentraciones de la Minga. Señor presidente solicitamos que nos
explique porque el transporte de tropas del Ejército Nacional, Policía, ESMAD, SIJIN y Personal de
Civil no identificado en carros sin placas cerca de los puntos de movilización han aumentado. Estos
operativos y exhibición de armamento, sobrevuelos de helicopteros y drones que cruzan de manera
permanente en medio de los ataques con bombas aturdidoras, gases lacrimogenos y disparos con
armas de largo alcance en contra los sectores sociales participantes de la Minga envían un mensaje
de guerra y no de voluntad política y solución a la grave crisis social, económica y al escalonamiento
del conflicto armado que vive el país y que afrontan de manera directa las comunidades que hoy
ejercen su derecho a manifestar públicamente la necesidad de una respuesta institucional.

Le llamamos a abstenerse de continuar dando tratamiento militar a las justas exigencias de las
comunidades y detener la estigmatización en contra de las comunidades campesinas, indígenas,
negras y sectores populares, toda vez que estos señalamientos generan mayor vulnerabilidad, así
mismo le solicitamos respeto y acatamiento a las Autoridades Indígenas y a la Jurisdicción Especial
Indígena, y rechazamos los señalamientos y pronunciamientos que por medios de comunicación y
redes sociales se han hecho por parte de funcionarios del Gobierno y de Estado, en los que sin
haberse dado informe oficial por parte de las Autoridades Indígenas que investigan los hechos
ocurridos en días pasados en Dagua, han señalado que se trató de un “auto atentado”, queriendo
deslegitimar y estigmatizar a quienes hacen parte de la Minga y criminalizando el derecho a la
protesta social. A los organismos de control del estado disponer de toda la capacidad investigativa
necesaria para determinar los responsables de los hechos que han atentado contra la vida, el
derecho a la participación, la integridad y el buen nombre de quienes participan y encabezan la
Minga.

Recordamos que las comunidades hoy movilizadas, son quienes han apostado por la paz de
Colombia, las que creyeron en el proceso de paz, lo acompañaron y ayudaron a construir el capítulo
étnico dentro del Acuerdo Final y han exigido a las dos partes que los diálogos de paz con el Ejército
de Liberación Nacional continúen. Sin embargo, en el balance de implementación adelantados, los
índices de cumplimiento son muy bajos y los diálogos no avanzan. A esto se suma que finalmente el
Plan de Desarrollo presentado por el Presidente Iván Duque al Congreso, descartó el capítulo étnico,
además de contener políticas que van en contra de las búsquedas ambientales, agrarias y de paz
propias de estos Pueblos.

Con esto en cuenta, nos preocupa la falta de avances de la Mesa de Negociación con la Minga del
Sur Occidente y la alta militarización en los territorios donde se desarrollan las concentraciones de
las comunidades movilizadas en este y otros puntos del país en el Marco de la Minga Nacional. Nos
preocupa también que pese a que las comunidades han demostrado su voluntad de avanzar en las
negociaciones con el gobierno del Presidente IVÁN DUQUE, en los cuatro días de negociaciones, la
Ministra del Interior NANCY PATRICIA GUTIÉRREZ, manifiesta que “definitivamente el presidente
y los ministros compelidos no vienen al Cauca si persisten las vías de hecho”, las cuales la
fuerza pública ha venido utilizando indiscriminadamente contra los manifestantes.

Recordamos que la historia de la defensa de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas,
negros, campesinos y en particular de las actividades de defensa de los pueblos congregados una
vez más en la Minga, ha demostrado que sólo mediante la acción de participación directa en la
movilización social es posible visibilizar las condiciones de violencia, pobreza y marginalidad en la
que subsisten en los territorios más ricos de Colombia.

La vicepresidenta Martha Lucía Ramírez reconoció públicamente que los gobiernos anteriores no
cumplieron, según ella: “Es muy fácil dejar firmado un montón de compromisos
cuando no está dejando plata para cumplirlos”. Saludamos que la vicepresidenta tenga
claro que el Estado colombiano es uno solo y los acuerdos de Estado no caducan, tienen fuerza de
ley y permanencia en el tiempo. Esperamos que esta claridad la tenga el gobierno de IVÁN DUQUE
al que le recordamos que en los dos periodos de Gobierno de ÁLVARO URIBE VÉLEZ, (2002- 2010)
los dos periodos de JUAN MANUEL SANTOS, (2010–2018), ambos debieron acudir al llamado de
las comunidades tras la acción de visibilización y defensa colectiva de los derechos fundamentales
liderado desde las Mingas Regionales y Nacionales. En su momento, los dos expresidentes
acudieron al territorio de paz y convivencia de la María, Municipio de Piendamó donde se firmaron
varios acuerdos, que hasta hoy han sido incumplidos.

Señor presidente usted como jefe máximo de las fuerzas militares y sus Ministros como miembros
del ejecutivo deben asumir la responsabilidad frente al tratamiento de guerra que se le ha dado a la
Minga. Por ello solicitamos que acuda al llamado de las comunidades Movilizadas en la Minga
Nacional, y se reúna con ellas sin mayor dilación. Recuerde que como rezan los estándares
internacionales de Derechos Humanos: “no basta con garantizar el libre ejercicio del derecho al
sufragio. La ciudadanía, cada vez más consciente de sus derechos, demanda un permanente
diálogo con sus autoridades electas y una efectiva participación ciudadana en los asuntos
públicos”. 1

Usted señor Presidente IVÁN DUQUE MARQUEZ, sabe que su presencia en el Cauca y
cumplimiento a los acuerdos que demandan los indígenas, campesinos y sectores populares que
hacen parte de la Minga por la defensa de la vida, el territorio, la democracia, la justicia y la
paz, evitarán que continúe el derramamiento de sangre del que está siendo testigo el mundo.

¡TODOS SOMOS MINGA POR LA DEFENSA DE LA VIDA, EL
TERRITORIO, LA DEMOCRACIA, LA JUSTICIA Y LA PAZ!

Organizaciones Nacionales

1. Acapropuga, Asociación Campesina De Productores De Puerto Gaitán – META
2. Afrorenacer del Micay
3. Agenda Ambiental
4. Agrosolidarias Viani
5. Alianza de Organizaciones sociales y afines
6. Alianza por la defensa del Agua
7. APOVENCO
8. ASCAP
9. Ascavex
10. Asoagros – CNA
11. Asociación Ágora Taller
12. Asociación Agro minera de Antioquia ASAGRAMA
13. Asociación Agro minera del Bajo Cauca – ASOAGROMICAUCA14. Asociación Agro minera del Sur de Bolívar – ASAMISSUR
15. Asociación Campesina de Antioquia – ACA
16. Asociación Campesina de Puerto Asís

Sigue leyendo


Deja un comentario

Comunicado a la opinión pública nacional e internacional sobre los atentados en la zona Norte del Cauca, sur de Colombia

 

Los pueblos indígenas, organizaciones sociales, procesos populares del sur occidente colombiano concentrados en el resguardo indígena de las Mercedes, sector el Pital, territorio ancestral de Sa’th Tama Kiwe, Caldono, Departamento del Cauca, que participan de la Minga social por la defensa de la vida, el territorio, la democracia, la justicia y la paz. Denunciamos y rechazamos ante la opinión pública nacional e internacional, defensores y organizaciones de derechos humanos y comunidad en general los hechos ocurridos en la madrugada del 26 de marzo del 2019.

En la Minga social del suroccidente nos encontramos en un ejercicio legítimo de movilización social, un derecho constitucional que tenemos como pueblos, organizaciones sociales y procesos populares.

Rechazamos las acciones criminales por parte de cualquier actor armado, sea legal o ilegal.

El día 25 de Marzo se anunció mediante comunicado a la opinión pública la amenaza que constituye para la Minga social la reunión llevada a cabo en la ciudad de Popayán entre los gremios empresariales y el Concejo de Seguridad en cabeza del Ministerio de Defensa, frente a esto manifestamos la posible construcción y ejecución de un plan militar para accionar en contra de los diferentes puntos de concentración de la Minga o en cualquier punto del departamento del Cauca en el que la población se pueda encontrar en riesgo. Entendemos que este plan incluye tanto acciones militares, ejecutadas conjuntamente entre, EMCAR, ESMAD Fuerza militares, Policía Nacional, Sijin, Dijín y demás entes investigativos, que buscan deslegitimar y estigmatizar la protesta social.

Dado lo anterior, denunciamos los siguientes hechos ocurridos en horas de la madrugada:

  1. Hostigamientos por disidencias en el municipio de Caloto a la 1 a.m y en el municipio de Toribío a las 4:45 am.
  2. Explosión de una motocicleta en el municipio de Miranda.
  3. Explosión de carro bomba al lado de la finca la Emperatriz y en la finca de un comunero de Toéz. Y posteriormente hostigamientos a puesto de la policía en la Emperatriz.
  4. Explosión en la vía panamericana entre el sector Mondomo y la Agustina a 2 km del punto de concentración de la minga social.
  5. Sobrevuelos de helicóptero en horas de la noche en la zona donde se encuentran los migueros y mingueras desde el pasado 24 de marzo hasta el día de hoy 26 del mismo.

Reiteramos nuestra voluntad de diálogo que se ha manifestado por parte de los voceros y autoridades indígenas reunidas desde hace 6 días en la vereda de Mandivá, municipio de Santander de Quilichao. Hemos sido claros en la necesidad de garantías frente a la protección de la vida y demás derechos humanos de todos los mingueros y mingueras, mayores, jóvenes, mujeres, niños y niñas. Sin embargo, no hay respuestas concretas frente a las peticiones, por esto nos encontramos con suma preocupación frente a los hechos denunciados que ratifican un tratamiento de guerra a la protesta social y nos preguntamos hasta cuándo continuarán las acciones descomprometidas por parte del Presidente Iván Duque y sus funcionarios.

Sigue leyendo


Deja un comentario

Miami-Cúcuta: el eje terrorista de la gusanería y los paracos

por: Renan Vega Cantor

¿Qué pueden tener en común Miami y Cúcuta, dos ciudades distantes entre sí por unos 2.200 kilómetros y que además tienen enormes diferencias en cuanto a nivel de vida, desarrollo arquitectónico, potencial económico y riqueza? A primera vista nada, porque en efecto las diferencias son abrumadoras, como lo indican unos datos de tipo general de la capital de Norte de Santander. En Cúcuta, con 750 mil habitantes, 40 de cada 100 no pueden cubrir sus gastos básicos; la tasa de informalidad es del 70%; el 40% de sus habitantes son pobres, 281 mil personas, y el 8.5% vive en la pobreza absoluta, unas 60 mil personas; es la ciudad con mayor exclusión de todo el país; el 1% de la población se desempeña en actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de mercancías venezolanas, como gasolina, alimentos y medicamentos; sólo el 25,32% de la población tiene acceso al agua potable, y el 74,68% recurre a fuentes hídricas de origen ilegal; existe un déficit habitacional de 60 mil viviendas y el 90% de los pobres se apiñan en cinco barrios de tugurios; el desempleo reconocido es del 17% y en las calles laboran diariamente 15 mil niños…

En contraste, Miami es un emporio capitalista de riqueza y despilfarro, con 5 millones y medio de habitantes y un ingreso per cápita de 16 mil dólares; es sede de empresas multinacionales, grandes bancos y de compañías de televisión y epicentro de la cultura de masas que domina a América Latina; cuenta con más de 800 edificios de Art Deco; tiene el mayor puerto de cruceros del planeta; por allí salen el 40% de las exportaciones de EEUU hacia el resto del mundo; en ese lugar viven multimillonarios de muchos países del mundo; pero también y como expresión de la desigualdad es la tercera ciudad con más pobres de los EEUU, solo superada por Detroit y El Paso, en Texas.

En conclusión, aparte de los pobres Cúcuta y Miami son dos universos distintos, uno es la meca del despilfarro capitalista de los EEUU y la otra es un desvencijado villorrio, lleno de pobres y huecos.

Sin embargo, en las últimas semanas se ha construido un verdadero eje del terror que ha conectado a Miami con Cúcuta.

MIAMI Y LA GUSANERA

Miami después de 1959, tras el triunfo de la Revolución Cubana, se convirtió en la capital de la gusanería, nombre que se utiliza en Cuba para referirse a los contra-revolucionarios y criminales que salieron de la Isla y se refugiaron en Miami, hoy el lugar del mundo donde se concentra la mayor cantidad por metro cuadrado de torturadores, terroristas, mercenarios y criminales estatales y paraestatales, bajo el cobijo de las autoridades del Estado de la Florida y del gobierno federal. Allí residen y muchos de ellos conspiran contra diversos países de América Latina. En ese lugar cohabitan contra-revolucionarios de Cuba, torturadores de Haití (desde los tiempos de Bébé Doc), guarimberos venezolanos, paramilitares de Colombia, ex militares fugitivos de las dictaduras del cono sur y otras malas yerbas del pantano de la criminalidad.

Por ejemplo, en Miami se refugió uno de los militares que torturó y asesino al cantante chileno Víctor Jara y también allí ha residido el militar argentino Roberto Guillermo Bravo, uno de los responsables de la masacre de Trelew de 1972, cuando remató él mismo a 16 de las víctimas de esa masacre cometida por el Ejército argentino. Luego de su refugio en Miami se convirtió en un próspero empresario que vende “servicios” a la US Army y es contribuyente del Partido Republicano. También Miami fue la guarida de los terroristas y asesinos internacionales, agentes de la CIA y protegido por los EEUU, Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, entre cuyo palmarés criminal sobresalía el asesinato de 73 pasajeros que viajaban en un avión de Cuba en 1976, derribado por una bomba. Estos datos, entre miles, indican que Miami es un refugio de asesinos, los cuales son respaldados e impulsados por la mafia cubano-estadounidense, a la cabeza de la cual se encuentran congresistas como Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, no por casualidad los que encabezan la andanada de terror contra Venezuela.

Aparte de todo, Miami se ha convertido en el emporio del negocio de la música, encabezado por la “gusanería cultural” del clan Estefan, alrededor del cual y de otros mafiosos por el estilo se ha constituido un mercado de mercenarios de la música de diversos países del mundo, entre los que sobresalen muchos de los que participaron en el concierto del odio y de la muerte, que se celebró en Cúcuta el viernes 22 de febrero.

Para no ir más lejos, en 2006 se estableció una especie de Grammy Paramilitar, concedido a cantantes y compositores vallenatos de Colombia de dudosa ortografía, como fue el caso de su primer ganador, Poncho Zuleta. De este individuo circuló una grabación en la que, tras una ráfaga de ametralladora, remata diciendo “Nojoda, viva la tierra paramilitar, vivan los paracos”.

Esa zaga la ha continuado en el día de hoy Silvestre Dangond, denominado como “el paramilitar del vallenato” No extraña que haya sido una de las “estrellas” del concierto en la frontera del 22 de febrero. Sobre el mismo dice un comentario de prensa:

“Uno de los cantantes más populares de la música vallenata […] es Silvestre Francisco Dangond Corrales. El máximo representante de la nueva ola del vallenato […] muestra una de sus caras más nefastas ante un público que llena estadios, coliseos y parques alrededor del país: la de militar frustrado […] [al] que le queda perfecto el perfil de ‘paraco’. Basta con ver detenidamente los detalles de su álbum lanzado en 2013, La IX Batalla, en el que parece [ser] uno de los discípulos pródigos de Carlos Castaño”1.

Estos dos aspectos de gusanería predominantes en Miami, la política y la musical, han sido trasladados a Cúcuta, por unos pocos días, lo que dio la falsa impresión de que esta destartalada ciudad se había convertido en Miami. Soñar es barato, el problema es que al despertar el guayabo (la resaca) es intensa y frustrante,

CUCUTA Y LA PARAQUERA

Así como Miami va más allá de sus rascacielos, playas y cruceros, en Cúcuta, para completar su desgracia, reina el poder paramilitar, hasta el punto que se le conoce como la “República Independiente de los Paracos”. En efecto esta ciudad y sus habitantes han sido asolados por el paramilitarismo desde hace varias décadas, y estos se han convertido en el verdadero poder de la región, en estrecha alianza con políticos locales y regionales, mafiosos, miembros de las fuerzas armadas e incluso sectores de la iglesia católica. Desde Cúcuta se planearon y organizaron terribles masacres contra campesinos de Norte de Santander, y entre lo más infame que se ha realizado allí y en todo el país se encuentran la utilización de hornos crematorios –que revivieron las prácticas del nazismo en Alemania- para incinerar a campesinos y guerrilleros:

“Esto no ocurrió en 1943 en la Alemania nazi. Sus métodos fueron similares, pero la época y el lugar de los hechos está fuera del contexto de la Gran Guerra. Lejos de ser detenidos por las autoridades de la ciudad de Cúcuta, pero sí a tan solo 30 minutos de esta, se registraron estos degradantes relatos que la humanidad creía ya superados luego del horror que fue la aparición del Tercer Reich. Para vergüenza internacional, paramilitares en Colombia acondicionaron como crematorios unas ladrilleras para desaparecer seres humanos”2.

Sigue leyendo


Deja un comentario

Colombia en la geopolítica regional (y contra Venezuela)

Las implicaciones en el escenario geopolítico actual, se expresan en un liderazgo por suplantar los esquemas de integración creados y abonar el terreno para la intervención en Venezuela.

Desde comienzos del siglo XXI, Colombia mantuvo una actitud en extremo inversa respecto de los Estados de la Región. Mientras la arquitectura internacional de integración buscaba ganar mayores niveles de autonomía frente a los Estados Unidos, desde Bogotá se le demostraba fidelidad y confianza en la asistencia económica y militar, así como la condescendencia a su política hemisférica. Las implicancias en el escenario geopolítico actual, se expresan en un liderazgo por suplantar los esquemas de integración creados y abonar el terreno para la intervención en Venezuela.

Colombia y EE. UU.

Una postura subordinada a los planes hemisféricos de los Estados Unidos

Gran parte de lo que significa Colombia en la región latinoamericana y caribeña se debe a su política exterior, caracterizada por una postura subordinada a los planes hemisféricos de los Estados Unidos (EE. UU.), priorizando los asuntos militares y de seguridad en sus relaciones internacionales. Uno de los ordenadores de esta política, que mantiene consecuencias visibles en la actualidad, ha sido el Plan Colombia (renombrado Plan Paz Colombia[1] en 2016, a finales de la administración Obama), otro rótulo de la “guerra contra las drogas” y el “terrorismo”. Análisis sucesivos apuntan a que los objetivos reales eran destruir las organizaciones político-militares de izquierda y profundizar los mecanismos de acumulación vía la extracción de recursos minero-energéticos[2].

A través del Plan Colombia, se ha articulado una proyección continental que combina la militarización de la sociedad, la “asistencia para el desarrollo” y la creación de una infraestructura regional al servicio de la extracción de valiosos recursos naturales. En esa línea, Colombia ha concatenado su actitud hostil con las agendas devenidas de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2002[3], y otras como el ALCA, el Plan Puebla-Panamá, la Iniciativa Regional Andina y la Iniciativa Mérida[4]. Del mismo modo, ha diseñado una política de Defensa y Seguridad Nacional (conocida como “Seguridad Democrática”), cuya aplicación ha generado situaciones de alta tensión tanto en las fronteras con Venezuela y Ecuador por incursiones militares en sus territorios, como en la región a través del convenio de cooperación que ponía a disposición de los EE. UU. siete bases militares colombianas[5]. Esta trayectoria es actualmente el cheque en blanco para ser instrumento de operaciones en el marco de la crisis con Venezuela.

Mientras la región suramericana vivió un proceso creciente de integración con independencia de los Estados Unidos, Colombia desentonó, siendo además del único país con un conflicto armado, un agresor a sus vecinos y un articulador permanente de iniciativas extraoficiales a la institucionalidad internacional naciente. Mientras en la UNASUR se avanzaba en la perspectiva de articular agendas políticas y de defensa, con las que se restaban fuerzas al panamericanismo tutelado de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Colombia fortalecía -mediante ONGs y fundaciones- una red de outsiders políticos de derecha que proyectaban reconfigurar el continente como área de influencia de Washington. Sigue leyendo


Deja un comentario

En Venezuela se juega el futuro y la dignidad de toda América Latina

 

Resultado de imagen para invasion eeuu a venezuela

Por.  John MAckerman

Doctor en sociología política y doctor en derecho constitucional. Activista de izquierda, e investigador de la UNAM naturalizado mexicano nacido en Estados Unidos de origen judío.

¡Fuera Maduro! ¡Es un dictador! ¡Tenemos que salvar a los venezolanos! Espérate un momentito. Revisemos primero los hechos y, después, tomemos posición.

Te ofrezco algunos datos para reflexionar sobre el escabroso tema de Venezuela. Primero, Nicolás Maduro fue legítimamente reelecto presidente de la República por un segundo periodo de cinco años en las elecciones del pasado 20 de mayo de 2018. Recibió más de 6 millones de votos, el 67 % de la votación, aplastando a su rival más cercano, Henri Falcón, por más del 40 %.

Segundo, el sistema electoral venezolano es uno de los más seguros del mundo. La votación es electrónica, los electores son identificados por sus huellas dactilares y el sistema es plenamente auditable. Se utilizó exactamente el mismo sistema en las elecciones presidenciales de 2018 que se había utilizado en 2015 para la elección de la Asamblea Nacional, donde resultó electo Juan Guaidó como diputado.

Tercero, la Asamblea Nacional se encuentra en plena rebelión en contra del sistema constitucional de Venezuela. En 2015, ignoró la orden del Tribunal Superior de Justicia de cancelar el nombramiento de tres parlamentarios que habían cometido fraude electoral. Y, ahora, Guaidó se autoproclama “presidente encargado” sin absolutamente ninguna base constitucional. La “falta absoluta” del presidente Maduro que, supuestamente, le daría derecho a ocupar el poder ejecutivo durante 30 días jamás ocurrió.

Cuarto, la oposición en Venezuela dista mucho de ser ‘democrática’. Boicotean elecciones, llaman a la violencia, recurren al racismo y el clasismo y piden la intervención extranjera. Guaidó, en particular, siempre ha estado muy cercano a los proyectos de desestabilización del Gobierno de los Estados Unidos.

Quinto, la mayoría de los gobiernos del mundo no respaldan a Guaidó. Su apoyo se limita a los EE.UU., los viejos poderes coloniales europeos y los gobiernos de derecha de América Latina. La ONU, México, Uruguay y muchos otros países piden una salida pacífica y negociada a la crisis.

Sigue leyendo


Deja un comentario

Noam Chomsky explica qué esconden las “Ayudas Humanitarias”

Resultado de imagen para grafica cartél soviético 1970 ayudas humanitarias norteamerica

El concepto de ayuda humanitaria es casi todo acto agresivo realizado por cualquier potencia que, desde el punto de vista del agresor es una ayuda humanitaria, pero no desde el punto de vista de las víctimas, explica el filósofo Noam Chomsky. Según el también lingüista y politólogo, Estados Unidos lo reconoce públicamente y se entiende en el terreno del imperio tradicional.

Primer ejemplo de ayuda humanitaria: El bombardeo a Serbia en 1999

Fuerzas de Albania cometían ataques terroristas en territorio serbio para provocar una respuesta de su Gobierno que le sirviera como justificación a la OTAN (alianza militar intergubernamental Organización del Tratado del Atlántico Norte ), para entrar al país, es decir, una intervención de Estados Unidos. Las pérdidas estimadas fueron altas en ambos lados: dos mil víctimas.

Cuando asumieron la invasión, el general estadounidense a cargo, Wesley Clark, le informó a Washington que el resultado del ataque de EE.UU. intensificaría las atrocidades, porque Serbia no era capaz de responder militarmente bombardeando a los EE.UU., Serbia respondió por tierra, expulsando de Kosovo a los albaneses terroristas, justo después del bombardeo de EE.UU.

Pero la gran cobertura mediática fue la de Slobodan Milošević (expresidente serbio) llevado a la Corte Penal Internacional por una acusación sobre crímenes masivos, todos con una sola excepción, fueron después del bombardeo que ejecutó Estados Unidos contra su población.

Todo lo narrado anteriormente fue una intervención humanitaria, apunta Chomsky.

¿Son legales las intervenciones por ayudas humanitarias?

La Asamblea General de las Naciones Unidas tiene una resolución sobre la responsabilidad de proteger, que dice explícitamente que no puede ejecutarse un acto no militar a menos que esté autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Se utiliza para asegurarse de que los gobiernos no repriman a sus propias poblaciones.

No obstante, el activista estadounidense explica que hubo otra comisión, presidida por el exprimer ministro australiano Garreth Evans, que debatió sobre la “responsabilidad de proteger”, muy parecida a la versión de la ONU, pero con una diferencia, “que así el Consejo de Seguridad no esté de acuerdo en autorizar una intervención, agrupamientos regionales pueden intervenir a la fuerza por su cuenta, ¿qué agrupamiento regional es capaz de una intervención? Hay uno solo y se llama OTAN”.

La “responsablidad de proteger” es legal porque la Asamblea General de la ONU lo autorizó, pero lo que rige actualmente es la versión autorizada de Evans, un buen ejemplo de cómo funciona una propaganda en un sistema poderoso, agrega Chomsky y  que además se puede ver en los medios de comunicación.

Sigue leyendo


Deja un comentario

La nueva Guerra Fría y Venezuela

Resultado de imagen para boaventura de sousa santosBoaventura de Sousa Santos

Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez

Lo que está pasando en Venezuela es una tragedia anunciada, y probablemente causará la muerte de mucha gente inocente. Venezuela está al borde de una intervención militar extranjera y el baño de sangre que resultará puede asumir proporciones dramáticas. Quien lo dice es el líder más conocido de la oposición a Nicolás Maduro, Henrique Capriles, al afirmar que el presidente-títere Juan Guaidó está usando al pueblo venezolano como “carne de cañón”. Él sabe de lo que está hablando. Sabe, por ejemplo, que Hugo Chávez tomó muy en serio el destino de la experiencia socialista democrática de Salvador Allende en Chile. Y que, entre otras medidas, armó a la población civil, creando las milicias, que obviamente pueden ser desarmadas, pero que muy probablemente ello no ocurrirá sin cierta resistencia. Sabe también que, a pesar del inmenso sufrimiento a que el país está siendo sometido por la mezcla tóxica de errores políticos internos y presión externa, en particular a través de un embargo que la ONU considera humanitariamente condenable, en el pueblo venezolano continúa arraigado un sentimiento de orgullo nacionalista que rechaza con vehemencia cualquier intervención extranjera.

Ante la dimensión del riesgo de destrucción de vidas inocentes, todos los demócratas venezolanos opositores al gobierno bolivariano se hacen algunas preguntas para las que solo muy duramente van teniendo alguna respuesta. ¿Por qué Estados Unidos, acompañado de algunos países europeos, se embarca en una posición agresiva y maximalista que desde el principio inviabiliza cualquier solución negociada? ¿Por qué se hacen ultimátums típicos de los tiempos imperiales de los que, por cierto, Portugal tiene una amarga experiencia? ¿Por qué se rechazó la propuesta de intermediación hecha por México y Uruguay, que tiene como punto de partida el rechazo de la guerra civil? ¿Por qué un joven desconocido hasta hace unas semanas, miembro de un pequeño partido de extrema derecha, Voluntad Popular, directamente involucrado en la violencia callejera ocurrida en años anteriores, se autoproclama presidente de la república tras recibir una llamada del vicepresidente de Estados Unidos, y varios países se disponen a reconocerlo como presidente legítimo del país?

Sigue leyendo


Deja un comentario

Israel intensifica ataques contra escuelas en Palestina

Según la ONU, Israel justifica sus ataques en el combate de grupos rebeldes cercanos a las escuelas, pero no han mostrado pruebas de ello.

Según la ONU, Israel justifica sus ataques en el combate de grupos rebeldes cercanos a las escuelas, pero no han mostrado pruebas de ello. | Foto: EFE

En 2018 las fuerzas israelíes demolieron cinco escuelas palestinas en Cisjordania y, actualmente, hasta 50 centros educativos están bajo amenaza.

Los ataques perpetrados por Israel contra escuelas palestinas se han intensificado durante el año académico actual y son cada vez más frecuentes, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

De acuerdo con la información emitida por funcionarios de la ONU, la semana pasada fue atacada una escuela palestina ubicada en la aldea de Tuqu, cerca de la ciudad de Belén.

En el hecho fueron asesinados tres niños, dos de ellos con heridos graves por la agresión del ejército israelí, en la cual usó municiones reales y gases lacrimógenos.

 Por favor, cierra tus ojos un instante e imagina a tu hijo comiendo y preparándose para ir feliz al colegio, abre los ojos y conoce la realidad de un niño palestino bajo la ocupación israelí ¿Y si fuera tu hijo? Así es la vida diaria de los estudiantes palestinos!

Sigue leyendo


Deja un comentario

El amo imperial, la pandilla de Lima y la lumpendiplomacia

Resultado de imagen para INVASIÓN DE eeuu EN VENEZUELARENAN VEGA CANTOR

“[Colombia es] un país que cada día me agobia más, básicamente por un aspecto: la falta de personalidad, su falta de dignidad. Los colombianos se quieren parecer a todo menos a Colombia”.

Germán Castro Caycedo, Revista Club Diletante, marzo-abril de 2000.

I.-

o que viene sucediendo desde el 23 de enero de este año en Venezuela es extremadamente grave, porque se ha puesto en marcha un golpe de Estado para derribar a un gobierno legítimo y legal, con la finalidad de imponer a un títere incondicional a los Estados Unidos. Ese proceso no puede considerarse, de ninguna manera, que discurra por los cauces normales de las relaciones diplomáticas de los Estados, ni que respete los principios de no injerencia ni intervención en los asuntos soberanos de los países. Lo que vemos es la puesta en marcha de la lumpendiplomacia, en la que han jugado un rol central el amo imperial y la pandilla de Lima, integrada por catorce gobiernos serviles e incondicionales a los dictados de Washington (con la honrosa excepción de México) y que actúan en contravía de los principios de la independencia del continente, sobresaliendo por su lacayismo y postración el gobierno de Iván Duque. A eso hay que agregar el papel servil de la Unión Europea, empezando por España, como otra banda de colonialistas que creen que todavía estamos en el siglo XVIII.

EL JEFE DE LA PANDILLA

Cuando se habla de las acciones realizadas por la infame Pandilla de Lima contra Venezuela, que incitan a la guerra, al intervencionismo, que desconocen los más elementales aspectos de la diplomacia y el derecho internacional, sus portavoces (entre ellos Iván Duque en Colombia) sacan pecho para hablar de su propia iniciativa para desestabilizar al gobierno venezolano, pero los hechos de las últimas semanas indican que ellos son vasallos del verdadero jefe de la Pandilla, el imperialismo estadounidense. Y en este caso cuando se habla de Pandilla no se está exagerando, porque en el actual gobierno de los Estados Unidos se nota la influencia de los delincuentes y criminales del Partido Republicano, que desde la década de 1980 (gobiernos de Ronald Reagan) han sido los responsables de las agresiones a diversos países del mundo, entre los que se cuentan El Salvador, Nicaragua, Irak, Afganistán, que han dejado miles de muertos, torturados y desaparecidos. Entre esos personajes hay cuatro que exhalan muerte, destrucción y odio hacia Venezuela, en su orden:

-Mike Pence, vice-presidente de Estados Unidos, fanático religioso y furibundo militarista que apoyo la intervención de Estados Unidos en Irak;

Sigue leyendo


Deja un comentario

Los ‘embajadores’ de Juan Guaidó en el mundo y los intereses petrolíferos en Venezuela

Tomado de RT

Muchos de los representantes de la hoja de ruta de Guaidó en el extranjero son familiares de líderes opositores y algunos están vinculados al sector petrolero.

Ya son doce los ‘embajadores’ designados por Juan Guaidó en los diferentes países y organizaciones supranacionales que han reconocido su legitimidad como “presidente encargado” de Venezuela.  Sigue leyendo


Deja un comentario

Asesor de Trump admite que busca que empresas de EE.UU. “produzcan el petróleo en Venezuela”

Tomado de RT

El asesor de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, admitió que los intereses de Washington en el país sudamericano están vinculados a ese recurso estratégico.

Asesor de Trump admite que busca que empresas de EE.UU. "produzcan el petróleo en Venezuela"

En medio de la nueva escalada de la crisis venezolana, agentes cercanos al gobierno de Donald Trump dejan en claro cuáles son los intereses de EE.UU. en el país sudamericano. John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, declaró en una entrevista con Fox Business que “haría una gran diferencia” si petroleras estadounidenses pudieran acceder a los pozos de crudo de Venezuela.

“Estamos conversando con las principales compañías estadounidenses ahora”, apuntó Bolton, y añadió que su objetivo es que esas empresas “produzcan el petróleo en Venezuela”. “Sería bueno para el pueblo de Venezuela y el pueblo de los EE.UU.”, opinó.

Este lunes, una semana después de esas declaraciones, Bolton ha anunciado la imposición de sanciones contra Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), medidas restrictivas que comprenden el congelamiento de unos 7.000 millones de dólares en activos de esa compañía estatal venezolana.

El funcionario repitió también los argumentos de la presunta defensa de la democracia y los derechos humanos, e insistió en que si el presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, es derrocado, eso implicaría un “gran avance” para crear “oportunidades de negocio” en la región.

“We’re in conversation with major American companies now…It would make a difference if we could have American companies produce the oil in Venezuela. It would be good for Venezuela and the people of the United States.” – John “Chickenhawk” Bolton, servant of Swamp King Trump. Sigue leyendo


Deja un comentario

MEMORIAS SOBRE EL FINAL DE LA ESCLAVITUD. A propósito del día de la afrocolombianidad

Por Adriana Quiñones León*

Rebelión a bordo de la goleta La Amistad, 1839. Los esclavizados buscaron regresar al África luego de tomar la embarcación

A propósito de la conmemoración del 21 de mayo, conocida como el Día Nacional de la Afrocolombianidad, vale la pena recordar y hacer memoria, puesto que al respecto de esta fecha, a veces pareciera difuminarse aquello acaecido y que de alguna manera culmina en 1.851: El gobierno de José Hilario López sanciona la Ley final de Manumisión de los esclavos el 21 de mayo.

En sentido estricto la Manumisión se trató de la compra por parte del naciente Estado Colombiano de los esclavos que aún quedaban en la Gran Colombia. Y digo que quedaban, porque es importante mencionar que la mayoría ya habían obtenido su libertad, bien por el extendido cimarronaje en el territorio nacional, por la compra de la libertad propia o la de un familiar que se conocía como ahorramiento, o mediante procesos legales en los que muchos valientes demandaban su libertad por causas diversas, como por ejemplo haber participado en las gestas independentistas como soldados, o los malos tratos recibidos.

Esto se evidencia cuando revisamos los datos, la mayoría de los esclavos entre 1.789 y 1.843 ya habían conseguido su libertad. Veamos pues, en 1.778 se realiza un censo general para todos los territorios del Virreinato de la Nueva Granada, el único para el siglo XVIII que contó con los grupos poblacionales de todo el reino. Según este censo, la población del Virreinato ascendía a 826.550 habitantes. Había 277.068 blancos (el 33.5% del total), 368.093 libres de color (44.5%), 136.753 indígenas (16.5%) y 44.636 esclavos (5.4%).

Esa misma tendencia es citada por los historiadores Herbert S. Klein y Ben Vinson III, quienes observan que la población afrodescendiente libre en la América española ascendió lenta pero constante a lo largo de los siglos XVI y XVII, de modo que en el Virreinato de la Nueva Granada calculan para 1.789 unos 80.000 esclavos y 420.000 afrodescendientes libres. Es interesante no perder de vista que sumando estas cifras tenemos casi unos 500.000 afrodescendientes, lo que equivalía a casi más de la mitad de la población total de aquel entonces. Adicionalmente, en 1.843 se censaron 26.778 esclavos, casi 50 mil menos que en 1.789, y en 1.851 se censaron 16.448 esclavos, unos 10 mil menos que en 1.843. Estas tendencias nos muestran una creciente población de descendientes de africanos que vivían en libertad. De hecho, de acuerdo a estas cifras eran más los afrodescendientes libres que los esclavizados para el período referido.

 El sistema esclavista estaba en crisis y florecían los palenques

 Los esclavizados que se fugaban del sistema huían a los montes y establecían asentamientos libres, donde recreaban su cultura con fuertes raíces africanas. Estas comunidades, esparcidas por los Montes de María durante los siglos XVI y XVII, luego serían ubicuas por toda Colombia durante el siglo XVIII.

Entre los palenques de los Montes de María, además de San Basilio, tenemos a San Miguel Arcángel, La Matuna, Limón, Polín, Sanaguare, Duanga, Joyanca, Domingo Angola, María Angola, Sanagual, Manuel Embuyla o Manuel Mula, Arroyo Piñuela y Zaragocilla.

Algunos de los palenques dirigidos por líderes cimarrones en otros territorios además de los Montes de María se erigieron en Zaragoza (Antioquia) en 1.598, 1.626 y 1.659, en Norosí y la Serranía de San Lucas dirigidos por Juan Brun y Cunaba en 1.694, en Cartagena en 1.600, 1.619, 1.650, 1.663, 1.696 y 1.799, en Cartago y Cerritos por José Prudencio Padilla en 1.785, en las Sierras de Luruaco dirigido por Domingo Padilla y Francisco Arará en 1.693, en las Montañas de Coloso y Tibú por Domingo Criollo en 1.684, en Tadó (Chocó) en 1.728, en Guayabal de Síquima (Cundinamarca) en 1.731, en Tocaima (Cundinamarca) en 1.758, en Marinilla, Rionegro (Antioquia) y Giradora en 1.706, en el río Yurumangui y Cali por el mulato Pablo en 1.772, en Río Saija (Valle) en 1.819 y en Tumaco y Barbacoas por Vicente de la Cruz y Eusebio Quiñones en 1781. Como vemos el cimarronismo, y por consiguiente los palenques, constituyó un fenómeno extendido, casi connatural a un sistema cruel e inhumano como la esclavitud.

La principal oposición a la esclavitud efectivamente venía de los mismos esclavos, y de los cimarrones y sus palenques, liderados por hombres y mujeres como Agustina, Barule, Antonio y Mateo Mina, Benkos Biojó, Domingo Criollo, Polonia, Wiwa, Catalina Luango, Orika, Sando, Leonor y miles de valerosos seres que emprendieron una vida en libertad porque era lo justo, aunque el sistema dijera otra cosa. Sigue leyendo


Deja un comentario

El Gobierno Nacional debe responder por el asesinato sistemático de los líderes sociales

Trochando Sin Fronteras, febrero 9 de 2018

Así reacciona la Cumbre Agraria Campesina Étnica y Popular -CACEP- ante la nueva ola de asesinato de líderes sociales que registra una cifra de 26 homicidios en lo corrido del 2018.

En la comunicación pública titula “frente a la crisis del proceso de paz en Colombia” las organizaciones campesinas, agrarias, étnicas y populares le piden al Gobierno que responda por estos hechos y que se investigue a profundidad, exigen garantías internacionales y que los militares involucrados en estos hechos sean destituidos.

La sub comisión de Derechos Humanos de Cumbre Agraria ha registrado entre el 2016 y lo corrido del 2018 en el país registra el asesinato de 316 líderes/as sociales y defensores/as de Derechos Humanos. Así; 2016 (116), 2017 (174) y 2018 (26) y 47 integrantes de FARC en proceso de reincorporación y 13 familiares de estos[1].

La comisión política de la Cumbre Agraria afirma que: “Ser líder social no es delito, hacer democracia no es delito, cuidar de la soberanía colombiana no es delito, defender la autodeterminación de los pueblos étnicos no es delito”

Eduardo León Vocero de la Cumbre Agraria indico que: “Nos preocupa el alarmante incremento de los asesinatos contra líderes y lideresas en los territorios. El gobierno nacional debe reconocer la sistematicidad de estos crímenes, así como su responsabilidad por acción o por omisión. En consecuencia, debe tomar medidas efectivas de protección y sancionar a los responsables, empezando con la destitución de los mandos militares y policiales implicados y el ministro de defensa.” Sigue leyendo


1 comentario

Se cumple el ‘sueño americano’: tropas de EEUU en la Amazonia

Resultado de imagen para tropas de estados unidos en amazonas

Por Raúl Zibechi*

Por primera vez en la historia tropas de Estados Unidos participarán en un ejercicio militar en el corazón de la Amazonia. Se trata del AmazonLog que se desarrollará entre el 6 y el 13 de noviembre en la brasileña Tabatinga, ciudad situada en la orilla izquierda del río Solimoes, en la triple frontera entre Perú, Brasil y Colombia.

Los ejercicios militares no tienen precedentes en América Latina. La propuesta tomó como referencia la operación de la OTAN realizada en Hungría en 2015, que desplegó 1.700 militares en una simulación de ayuda logística. Los objetivos consisten en el control de la migración ilegal, la asistencia humanitaria en grandes eventos, operaciones de paz en regiones remotas, acciones contra el tráfico de drogas y los llamados ‘delitos ambientales’.

“El lugar elegido fue Tabatinga porque queremos mostrar al mundo las dificultades de nuestra Amazonia”, dijo el general del Ejército de Brasil, Guilherme Cals Theophilo. No dijo que mostrarán también los secretos mejor guardados de la región considerada el pulmón del planeta, la más rica en agua y biodiversidad. Agregó que se trata a la vez de enseñar cómo los bosques tropicales son útiles para “un debate científico y tecnológico” relacionado tanto con la paz como con la guerra.

Han sido invitadas las fuerzas armadas de Colombia, Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile, Uruguay, Estados Unidos, Panamá y Canadá. Entre los países con Gobiernos de izquierda ha sido Bolivia el primero en confirmar su participación. También ha sido invitado el Consejo de Defensa Suramericano (CDS), perteneciente a la Unasur, así como la Junta Interamericana de Defensa situada en la órbita del Pentágono.La realización de estos ejercicios supone tres cambios importantes, dos de ellos afectan directamente a Brasil y el tercero a toda la región.

El primero es que Brasil había sido hasta ahora muy celosa en la custodia de la Amazonia. Un mensaje que circula entre militares dice: “Invitar a las Fuerzas Armadas de EEUU para hacer ejercicios conjuntos con nuestras Fuerzas Armadas, en la Amazonia, es como un crimen de lesa patria. Enseñar al enemigo cómo combatirnos en la selva amazónica es alta traición”, según divulgó el periódico Zero Hora.

Nelson Düring, director de la página militar Defesnet.com.br, señala que los ejercicios son “un retroceso que confunde la inserción brasileña en asuntos internacionales”. El experto en temas militares recuerda que “hasta ahora no eran aceptados militares extranjeros en el Centro de Instrucción de Guerra en la Selva (CIGS). Ahora ya tenemos norteamericanos, europeos y hasta chinos”. Concluye en sintonía con las voces críticas: “Brasil debe preservar sus secretos”. Los sectores nacionalistas de las Fuerzas Armadas temen que la base multinacional temporal que se establezca en Tabatinga, pueda convertirse en permanente, como sucedió en Hungría en 2015.

En segundo lugar, AmazonLog 2017 refleja una inflexión en las relaciones militares entre Brasil y Estados Unidos. En 1952 se firmó un acuerdo militar entre Brasil y Estados Unidos, rubricado por los presidentes Harry Truman y Getulio Vargas, para el intercambio de armamento por minerales estratégicos como uranio. Era un momento de fuertes presiones de Washington sobre Brasilia para impedir el desarrollo de tecnología nuclear propia.

Sigue leyendo


2 comentarios

Memorial de fray Bartolomé de las Casas al Consejo de Indias

Muy poderosos y soberanos Señores: El obispo que fue de Chiapa besa a V. A. las manos, y suplico tenga por bien con atención oír lo que dijere &c. A V. A. ya consta, y a toda España y por todas las Indias es notorio, cómo ha muchos años que ando en esta real corte y ante este real consejo de las Indias, negociando y procurando el remedio de las gentes y naturales de las que llamamos Indias, y que cesen los estragos y matanzas que en ellos se hacen contra toda razón y justicia; y puesto que la voluntad de los reyes que en estos reinos por estos tiempos han reinado y sus consejos ha sido proveerlos de justicia y conservarlos en ella, y no consentir que les fuesen hechos daños y agravios, y así lo han mostrado por sus muchas leyes y provisiones, pero llegadas allá no se han cumplido, por la grande y desmedida cobdicia y ambición de los que allá han pasado, mayormente de los que aquellas gentes han ido a gobernar, porque los unos y los otros siempre han engañado a los reyes con muchas y diversas falsedades, y no avisando de cómo aquellas gentes perecían, por los insultos que en ellas se hacían y el mal gobierno que desde el principio se les había puesto, pretendiendo sus propios intereses solos, y otros por la misma causa con rebeliones, alborotos y desobediencias que han cometido contra la fidelidad que debien a su rey natural; y así de días en días y de años en años se han ido entablando y arraigando y olvidando la dos especies de tiranía con que habemos asolado aquellas tan innumerables repúblicas: la una en nuestra primera entrada, que llamaron conquista, en aquellos reinos, no nuestros sino ajenos, de los reyes y señores naturales en cuya pacífica posesión los hallamos.

La otra fue y es la tiránica gobernación, mucho más injusta y más cruel que la con que Faraón oprimió en Egipto a los judíos, e que pusieron por nombre repartimientos o encomiendas, por la cual a los reyes naturales habemos violentamente, contra toda razón y justicia, despojado a los señores y súbditos de su libertad y de las vidas, como todo el mundo sabe, y de donde se han seguido tanta confusión y ceguedad e insensibilidad en los entendimientos y conciencias de todos los estados de nuestras gentes de aquellas tierras, que los más están en estado de eternal dañación, porque están en pecado mortal, como son los que se glorian de haber aquellas nociones conquistado, y los encomenderos, y todos los confesores que los absuelven y comunican los sacramentos, echando de las piedras preciosas a los puercos, sin dejar a los indios en su libertad para que se vuelvan a sus señores naturales cuyos súbditos o vasallos son, y sin restituir todo cuanto les han robado, y satisfacer irreparables daños que los señores y súbditos de nosotros han recibido; y porque los reyes son obligados en cuanto en sí fuere a quitar los impedimentos temporales que estorban la salvación de sus súbditos, mayormente aquestas dos especies de tiranía, por las cuales perecen cada hora tantas gentes en cuerpos y en ánimas, que tienen los reyes nuestros señores a su cargo: por ende, no remediándolos, ninguna dubda hay entre los que profesan y guardan la ley de Dios, que todos los pecados que se cometen tocantes a esto en todas aquellas Indias, y daños e inconvenientes infinitos que de allí se siguen, y la obligación a restitución dellos resulte sobre la conciencia de S. M. y deste real consejo, y que no puedan llevar un solo maravedí de provecho de aquellos reinos, sin obligación de restituir. Sigue leyendo