Gran Concierto X el amor y la vida del Hospital San Juan de Dios

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Bogotá, D.C., Noviembre 15  de 2011

Doctor

Gustavo Petro Urrego

Alcalde Mayor (Electo) de Bogotá

La Ciudad.

Respetado Alcalde Mayor:

200.000 BESOSXLAVIDA DEL SAN JUAN DE DIOS

Somos lo que somos, lo que intuimos en el comienzo, lo que aprendimos más tarde, la duda que nos deparó el arriesgar caminos insólitos, la fatiga de la jornada, el escepticismo de la rutina, el no avizorar la luz al final del túnel, el chocar contra los muros sólidos del prejuicio, la equivocación hecha determinación, la frustración que se cosecha y la terquedad por preservar la utopía en la que creemos. Estamos hechos de todo esto, somos hijas e hijos de la vida, a ella nos debemos y a ella nos dedicamos.

Somos lo que decidimos ser, una fuerza social transformadora, eso significa que anidamos la fuerza de las ideas en el costado izquierdo del pecho, porque allí habita el poder del alma humana; cuando la convicción se junta con el corazón, ay! de aquellos que defienden el pasado, porque ellos serán los primeros en sentir el torbellino emancipador, de una indómita voluntad sentipensante.

Somos una propuesta con una perspectiva especifica, no en forma gratuita nos llamamos BESOSXLAVIDA DEL SAN JUAN DE DIOS, aquí el nombre no es lo de menos, aquí el nombre es la cosa en si misma, no fue que el nombre nos pareciese bonito, sonoro, llamativo, no, el nombre en este caso particular designa una realidad, sintetiza una búsqueda histórica, porque todas y todos, los mayores, las más jóvenes, los recientes, provenimos de la misma raíz, de la misma familia, de la raíz hecha desafío. Unos desafiaron el Frente Nacional, otros el Estado de Sitio, después vinieron otros que podían ser los mismos, o la verdad, estos mismos que guardaban la heredad con los de atrás, en fin, ellos y ellas desafiaron el Estatuto de Seguridad, pero lo hicieron desafiando también la formas del cambio, es decir, un reto por cambiar el cambio.

Para que el cambio tuviese la fortuna de sonreír, de reír a carcajadas si fuese preciso, de enarbolar la bandera del humor, como una más entre tantas posibilidades de lucha, de sustituir la ortodoxia de la doctrina, por la libertad ecléctica de la heterodoxia, de sospechar de la palabra rígida que suena a letanía, propiciando por el contrario el enamoramiento de la poesía, para que sea ella la que convoque el arte mayor de la utopía.

Los resultados llegaron, no en la hora primera como hubiésemos querido, pero llegaron, entre la domestica resignación y la adolescente indignación. La rebelión fue justa y sensata, al punto que se hizo verbo primordial, palabra de paz, dialogo de reconciliación; esfuerzo colectivo para reconstituir y resignificar el sentido de la nación, de ahí nació la constitución del 91, en la que nos sentimos identificados en su partitura original. En su clave de derechos, en su perspectiva de genero, en su horizonte de diversidad, en su gramática plural, en su camino constituyente y participativo. Por esta razón la asumimos como la ruta de la paz y la democracia.

Por este camino fuimos aprendiendo que la fuerza de lo que pensamos, reside en la fuerza de lo que sentimos. Que el amor es una energía vital que mueve al individuo, lo impulsa, lo transforma; que si ese agregado motriz que acompaña a todos los individuos, se articula en forma colectiva, no hay dique que los contenga, ahí esta el poder de la transformación social. Algunas y algunos murieron en su ley, léase, acariciando sus compromisos, buscando que retoñasen nuevas primaveras para que en esta nación la única muerte aceptada fuese la de la inexorable contingencia; otros, desaparecieron en una especie de muerte privada, y hoy vagan por los territorios innombrables de la nada. De esas ausencias, de todas ellas, de las nuestras, las más cercanas, de las distantes que pareciesen ajenas e importar poco, nos nutrimos y confesamos que nos importan siempre, mucho, tanto que ellos inspiran la lucha diaria por hacer amable la existencia humana.

 

Esto fue lo que entendimos en su momento, que para defender la vida y propugnar por ella, se requería que la forma también fuese vital. Y que más vital que un beso, es la emoción que sublima la pasión por lo bello, es la recompensa al impulso de la atracción, es la iconografía y la fuerza simbólica del amor. Así fue como renacimos en el 2005, porque recuerde que somos hijas e hijos de la resiliencia, de la capacidad de sobreponernos al contratiempo, y esa virtud humana esta atada al origen mismo de la vida. Como de costumbre el aliciente para aguzar la imaginación, nos lo otorgaron aquellos que de la mano del mercado, todo lo quieren convertir en mercancía. Dijeron en forma pública, profusamente, que la fábrica natural de las y los niños en Colombia, el Instituto Materno Infantil, el IMI, lo iban a liquidar, recordamos entonces algunos de nosotros que la vida de nuestros hijos había sido preservada por esa institución.

Lo mínimo que podíamos hacer era devolver a la tierra lo que habíamos recogido de ella, es decir, decidimos retornar el gesto de solidaridad, ideamos una jornada bella, siempre pensamos que iba a ser puntual. La jornada la denominamos BESOS, FLORES Y CANCIONES POR LA VIDA DEL MATERNO INFANTIL. Y sin más preámbulo, salimos así, frágiles en la infraestructura, pero sólidos en la capacidad de transmitir lo que sentipensabamos, la respuesta fue maravillosa, la gente eligió, la fuerza de la jornada la representaba el beso y su poder seductor. La televisión le preguntó a José Cuesta que si era capaz de pintarse los labios en público, invitando a las y los colombianos a ser parte de la campaña para salvar el IMI, la respuesta fue iconoclasta, pronunciada desde la provocadora tentación del desafío, era un desafío a la patriarcalidad. Claro que un hombre también se puede pintar los labios en público, para besar la vida y defenderla, en este caso la vida del IMI. Ese primer beso público de un varón que pintaba sus labios en directo, frente a la televisión, también era un desafío a la barbarie y a la rudeza, enquistadas hasta la medula en la cultura política nacional, no era necesario aniquilar al otro, para defender nuestros derechos, nos podíamos rebelar desde la fuerza del amor, convencidos que éste es por naturaleza un fenómeno telúrico. Y así lo hicimos, NOS ALZAMOS EN BESOS POR LA VIDA DEL MATERNO INFANTIL.

Recogimos CIEN MIL BESOS POR LA VIDA DEL MATERNO INFANTIL, nos tomamos literalmente las calles de Bogotá, en cualquier esquina sorprendíamos al transeúnte desprevenido, a la voz de, “oye, nos puedes regalar un beso para salvar el IMI”, bueno, si esto te lo dice una mujer, vaya y venga, la invitación resulta una delicia, pero si el que invita a un hombre a donar un beso es otro hombre, barbado por lo demás, la cosa resulta por lo menos desconcertante. La campaña de los CIEN MIL BESOS POR LA VIDA DEL MATERNO INFANTIL, resultó un éxito total, no solo porque los conseguimos en forma muy rápida, participativa, porque la sociedad en su conjunto se involucró hasta el fondo con la causa de salvar el IMI, recordemos que la iniciativa de transformar la jornada en una campaña sistemática fue del entonces director de noticias de la cadena radial TODELAR, Luis Guillermo Troya, luego se sumaron todos los medios masivos de comunicación, los hablados, los escritos, los audiovisuales, los pequeños, los grandes, los medianos; los artistas, actrices, actores, los reconocidos, los famosos, los anónimos, los en trance de dejar de serlo, todos y todas, se pintaron los labios y estamparon el beso con el corazón, en una cartulina que servía para acumularlos, para contarlos, para hacer la suma de la cual brotó el poder de la ternura con el cual se explica, el que aún hoy en día el IMI, mantenga sus puertas abiertas, brindando la oportunidad para que mamitas sin recursos, experiencien a cada instante el milagro irrepetible de parir la vida de niñas y niños.

La campaña por el IMI, fue una escuela de cultura política ciudadana, en la que volvimos a sentir los retos por democratizar la sociedad civil, ya no solo el Estado. En una ocasión decidimos recoger besos para el Materno Infantil, en el Estadio El Campin, jugaba nada más ni nada menos que, Millonarios contra el Junior de Barranquilla; las filas para ingresar eran muy largas, era un soleado domingo, que más podíamos pedir, los brigadistas de la Campaña, nos distribuimos por todos los costados del Estadio, cada grupo llevaba los formatos de recolección de besos, los respectivos pintalabios, arma con la cual desafiamos la ley 100. Ese día la jornada nos dejo un par de enseñanzas cruciales, que nos hicieron pensar y repensar los asuntos de la vida pública colombiana. Por un lado, uno de nuestros brigadistas se acerco a una de las filas, colmada de hinchas presurosos por disfrutar el espectáculo futbolístico, el activista requirió a uno de los aficionados preguntándole, me puede regalar un beso……, el hombre se voltio y con mirada despectiva, riposto con inconfundible acento caribeño, aja, tras de viejo maricon. Ahí estaba dibujado de cuerpo entero la patriarcalidad y el machismo que aún acompaña a buena parte de nuestra sociedad; eso nos permitió entender que los besos no eran solamente para defender la salud de los colombianos, también eran una acción cultural afirmativa por nuevas masculinidades, por romper moldes y tradiciones que fracturan la sensibilidad y la virilidad; o en otra perspectiva, era una posibilidad para postular la afectividad como una forma de lucha social.

Ese mismo día, el desánimo causado por las muestras culturales del pasado, fue redimido por otro episodio radicalmente distinto. Un oficial de policía se le acerca a otro de los brigadistas, le pregunta por qué los besos y en que consiste la campaña, el promotor le informa con lujo de detalles, luego el oficial le hace la siguiente invitación: “cuando inicie el juego de futbol, los espero en el sitio de la formación policial, porque quiero contribuir con esta noble iniciativa”. Así fue, llegamos al sitio previsto y el oficial quien comandaba la formación, invito a sus subordinados a que donaran un beso por la vida del materno infantil, recordó que él mismo había sido paciente del hospital, por lo tanto apreciaba el valor de mantenerlo abierto. En seguida, sin despojarse de los objetos representativos de su autoridad, pidió un formato, pintó sus labios frente a la tropa que lo miraba entre atónita e incrédula, un segundo después, tomó en sus manos el volante, lo acerco a su rostro y estampó un beso sobre el papel, lo hizo con tanta convicción que fue capaz de transmitírsela a sus demás colegas, quienes a la convocatoria  de donar un beso por el Materno, lo hicieron con entera satisfacción. Ese día sentimos que la reconciliación nacional, por más obstáculos que puedan existir, es posible.

Los cien mil besos por la vida del Materno Infantil se hicieron una realidad y su salvación también, lo que parecía imposible se logró, la fuerza del amor, con tantos besos juntos, entrelazados, sinergeticos, derrotaron la pretensión de la vorágine del mercado. El IMI fue, es, y seguirá siendo una institución al servicio de la vida de las niñas y los niños, hijos de la gente de mayor vulnerabilidad social.

Terminada esta autentica gesta social, nos metimos de cabeza en una epopeya más compleja: contribuir a la redención del Hospital San Juan de Dios. Y entonces como al que no quiere caldo, se le dan dos tazas, decidimos promover la Campaña 200.000 BESOS POR LA VIDA DEL HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS. Ahí vamos, sufriendo el agotamiento propio de gentes comunes y corrientes como nosotros, que vivimos al día, rebuscándonos para sobrevivir, con todas la dificultades de la existencia; pero que a pesar de las vicisitudes obvias del mundo de las necesidades, nos sobreponemos a ellas, para ratificar nuestra determinación de ser libres y así disponer el tiempo para reivindicar el derecho a la salud de los colombianos, entendiendo que la defensa de este derecho implica el rescate de la RED PUBLICA NACIONAL HOSPITALARIA, encabezada por la institución bandera  de este sistema, el Hospital San Juan de Dios, el San Juan de Todos. Somos mujeres y hombres que acusamos el cansancio natural de la jornada, no podía ser de otra manera, al fin y al cabo, somos lo que somos, estamos hechos de esta enigmática condición humana, bella e impredecible; pero por encima de cualquier circunstancia contingente, somos seres hechos en las dificultades, que en medio de ellas, ratificamos la palabra empeñada; nos hemos propuesto defender el San Juan de Todos, y así lo seguiremos haciendo, cueste lo que nos cueste.

Ahora este proceso de luchas ciudadanas por el derecho a la salud, de exigencia de la reapertura del SAN JUAN DE TODOS, encuentra un respaldo gubernamental significativo. Y cuando hablamos de respaldo gubernamental significativo aludimos a su carácter multidimensional, expresado en una coincidencia plena de naturaleza conceptual. LA POLÍTICA DEL AMOR representada en la campaña de 200.000 BESOS POR LA VIDA DEL HOSPITAL DEL SAN JUAN DE DIOS, muestra un viraje en las luchas sociales, un deseo de renovar las formas del cambio, de hacerlo más acorde a sus fines últimos; y ese talante precursor de los besos avanza a pasos agigantados en el copamiento del cuerpo de la lucha social, registramos con beneplácito la adopción por parte del movimiento estudiantil de las besatones, como instrumento de acción directa en la idea de derrotar la reforma a la educación superior. En forma curiosa la Política del Amor fue el eje estructurante de su programa de gobierno, BOGOTÁ HUMANA YA, con el que usted resultó electo Alcalde Mayor de la Capital de la República.

Como si ya no fuese suficiente con esta coincidencia conceptual, usted como candidato y posteriormente como Alcalde electo, ha reiterado que un ejemplo elocuente de la política del amor es la reapertura del Hospital san Juan de Dios.

Por todo lo anterior proponemos la siguiente hoja de ruta, para la reapertura del hospital San Juan de Dios, objeto de nuestros amores compartidos:

Reabrir el hospital San Juan de Dios, el San Juan de Todos, implica un esfuerzo conjunto del Gobierno Nacional, del Gobierno de Cundinamarca y del Gobierno de Bogotá., 200.000 Besos x la Vida del San Juancho, espera que usted, como Alcalde Mayor de Bogotá en ejercicio,  el día 1 de enero de 2012, convoque la instalación de una mesa de trabajo con cuatro patas: los tres gobiernos reseñados y la sociedad civil. El primer asunto a abordar  en esta mesa de trabajo es el tema del pasivo pensional, es decir, los derechos sociales legítimos de los trabajadores que son parte orgánica de la reapertura del San Juancho.

Como sucede en la carrera atlética de postas, este movimiento ciudadano ya corrió y recorrió el trecho que le correspondía, fueron trescientos mil besos de ciudadan@s, un acumulado de amor, puesto al servicio de la vida de Instituto Materno Infantil y del San Juan de Dios, quienes conocen la historia, saben que ambas entidades conforman una misma institución; por ello le entregaremos este testimonio, de amor y vida, para que usted corra y recorra el trecho gubernamental que haga realidad la reapertura del San Juan de Dios. La entrega del testimonio, de los trescientos mil besos, a sus manos, la haremos el día 10 de diciembre, cuando el mundo celebra el día universal de los derechos humanos, en el marco de un concierto por la vida del San Juan de Dios. Que mejor oportunidad de celebrar los derechos humanos que haciendo tangible un sueño colectivo: Abrir las puertas de par en par, del San Juancho, para que nunca se vuelvan a cerrar.

Señor Alcalde Mayor, finalmente solicitamos que todos los trescientos mil besos por la vida de la IMI y del San Juan de Dios, sean acogidos y preservados por el Archivo Distrital, entidad del gobierno de la ciudad, para que allí con todas la disposiciones técnicas del caso, repose una pagina de la memoria histórica de las luchas sociales basadas en la política del amor, fundamento del proyecto nacional de la reconciliación.

 

Cordialmente,

COMITÉ COORDINADOR

JOSE CUESTA NOVOA, ESPERANZA NIÑO, ODILIO MENDEZ, LINDA CRIOLLO, CESAR AUGUSTO BUSTOS, JANETH DAMIAN, PEDRO ALEJANDRO OCHOA, AMANDA GONZALEZ TOYAMI, HERNANDO HERRERA RAMOS, HELENA SAAVEDRA, RAFAEL BECERRA POVEDA, ROSALBA WILCHES, ANDRES JAVIER BUSTOS, JANETH GOMEZ JURADO, CARLOS MARTIN, ROCIO CABRERA, GERMAN MORENO, JESSICA NATALY ARREDONDO, LUIS MIGUEL MOLINA, PIEDAD SAAVEDRA,  RODRIGO HOYOS, MARTHA LUCIA SANCHEZ, SERGIO CAMILO BECERRA GONZALEZ, MILCIADES RAMIREZ MELO, BEATRIZ ALZATE, JAVIER CANTOR, EUNICE TANGARIFE, PEDRO NEL CUESTA ROMERO, MERCEDES RUIZ, JAVIER CIFUENTES, XIOMARA CASTELLANOS, JULIO DEVIA, ANGIE TORRES, CAMILO BUSTOS, ANGELICA PARADA, LEONARDO MORALEZ, ISELLA ORTIZ, EDERSON GUALTEROS, CONSTANZA GOMEZ SAAVEDRA, JORGE VELANDIA, DIANA CAROLINA BUSTOS, LIBARDO DAZA, LEONARDA QUIÑONES, CRISTIAN VALENCIA, OLIVA SOGAMOSO, CRISTIAN QUIÑONES, ORFA ACEVEDO, ISRAEL BELTRAN, MAGDA BUITRAGO, GILBERTO AVILA, AMPARO BARRETO, ANSELMO RODRIGUEZ, LUISA MARGARITA CASTRO, ANDRES RODRIGUEZ, DIANA RODRIGUEZ PESCA, ALIRIO BARRETO, MARIA TERESA CULMAN, CARLOS CARDENAS, OFELIA NOVA, SARA USME, CARMEN RODRIGUEZ, GUSTAVO TORRES, JOSE ANTONIO AGUDELO, CLODOMIRO CRUZ, DANIEL BARRAGAN, JAIRO CRUZ, ANTONIO MILKES.

 

PARA CUALQUIER INFORMACION O INQUIETUD, POR FAVOR COMUNICARSE A LOS TELEFONOS

310 228 60 12;   311 442 97 40;   311 821 69 26; 314 329 42 83

                                                 

 

 

 

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Autor: reexistencia

«Las elecciones pasan, los gobiernos pasan. La resistencia queda como lo que es, una alternativa más para la humanidad y contra el neoliberalismo. Nada más, pero nada menos» Subcomandante Insurgente Marcos

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